La mafia de Sánchez
La UCO confirma todas las informaciones de El Debate sobre las andanzas criminales contra la juez Biedma y el Supremo la de la ley de nietos
La UCO ha elaborado y depositado en sede judicial un nuevo informe que, en lo sustantivo, corrobora las terribles informaciones adelantadas por El Debate sobre los insólitos comportamientos mafiosos de la llamada cloaca del PSOE.
Queda claro que la organización financiada desde Ferraz, con la militante Leire Díez mano ejecutora y el secretario de Organización como responsable de todo, trazó un plan delictivo para acabar a cualquier precio con la juez Biedma, responsable de la instrucción del caso de David Sánchez, el hermano del presidente finalmente condenado.
Lo hizo con un clan de narcotraficantes y lo hizo a través de un siniestro exjuez, en ambos casos con el mismo objetivo: silenciar a la magistrada, salvar la cara a Pedro Sánchez, librar a su hermano de las consecuencias de sus delitos ya sentenciados y lograrlo por cualquier método.
Que se hable literalmente de «matar» o de «extirpar el grano», se identifique a la familia de la juez y se contacte con delincuentes profesionales para encargarse de todo sitúa los hechos en un lugar inédito en la democracia y coloca al PSOE y a su secretario general en un punto sin retorno si no son capaces de dar una explicación alternativa que ahora mismo, simplemente, parece ya imposible.
Porque esa misma organización intentó acabar también con los responsables de la UCO y con fiscales incómodos; cobró directamente del PSOE a través de empresas interpuestas de dirigentes socialistas y colocó durante años a Leire Díez en puesto de designación política en al menos dos empresas públicas.
La conexión entra la «fontanera» y el PSOE es indiscutible. Y la relación entre sus manejos mafiosos y el discurso del propio Sánchez contra la Justicia y los investigadores, también: uno señalaba en público y otros se lo tomaban como órdenes directas a atender con métodos criminales.
Y no olvidemos otros casos destapados por El Debate como la ley de nietos, que en este momento está frenada por el Tribunal Supremo porque es un intento evidente de tergiversar el próximo resultado electoral.
¿Va a volver a atreverse el candidato socialista a hablar de poderes ocultos, de intereses inconfesables y de conspiraciones judiciales cuando su partido ha sostenido y utilizado a una mafia? ¿Va a tener el desdoro de hacerse la víctima cuando ya está constatada la existencia de una organización criminal al servicio de Ferraz y conectada con instituciones como la Dirección General de la Guardia Civil o la Fiscalía General del Estado? ¿Hablarán de conspiración cuando la judicatura actúe contra la ley de nietos?
Estos asuntos, por sí solos, son suficientes para marcar una campaña electoral y pararse en ellos todo el tiempo que sea necesario. Nadie debió presidir nunca un gobierno con esas compañías y esos objetivos; pero ahora que se sabe casi todo es evidente que no puede seguir ni un minuto más en el cargo.