El presidente del Gobierno ha felicitado a través de su cuenta de Twitter a la última Premio Nobel de la Paz. Unas dos horas ha tardado en elogiar la labor de Navi Pillay a pesar de que nunca llegó a felicitar a María Corina Machado, distinguida con este galardón el año pasado. Entonces alegó, en una entrevista en la Cadena SER, que no se pronunciaba sobre los Premios Nobel, cosa que se ha demostrado falsa este año. Sánchez miente muy por encima de sus propias posibilidades. La pregunta es: ¿qué le debe también a Venezuela para no tener libertad ni sobre su cuenta de Twitter? ¿Tanto le teme al chavismo?