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27 de mayo de 2024

TribunaJosé Rivela Rivela

El Quijote gallego se encuentra con moritos y violadores

Maquiavelo, Lope y Cervantes analizan el problema de España: pronostico reservado. Hay que cambiar el Gobierno y operar con urgencia

Actualizada 09:20

Osera (Orense). Marzo de 2023. Soy el Quijote gallego, me ha resucitado D. Miguel hace un tiempo; vivo al lado del Monasterio, también conocido como el Escorial gallego. Me llevo bien con las personas del pueblo y también hablo con los muertos. Por las noches siento una inquietud creciente, parece que los muertos se han enfadado porque el Gobierno de España está endemoniado.
Ahora mismo estoy tranquilo, de pastor con el ganado, y recuerdo al gran Lope de Vega: «Cuando la noche, oscura, con su estrellado manto, el claro día en su tiniebla encierra, y suena en la espesura, el tenebroso canto de los nocturnos hijos de la tierra…»
Después de guardar a los animales voy caminando hacia el pueblo. Poco a poco comienzo a ponerme nervioso, pues veo a algunos forasteros. Las jóvenes vecinas andan tristes y no se atreven a salir solas pues dicen que en los alrededores acechan hombres armados con machetes y algunos violadores han salido antes de tiempo de las cárceles.
Ayer llegaron unos visitantes antiguos para intentar tranquilizarnos a los que vivimos aquí. Han llegado los ilustrados Maquiavelo y Lope de Vega. Ahora están jugando una partida de cartas en el bar de Carmen con Miguel de Cervantes. Mientras juegan al naipe charlan y los que estamos aquí, por ahora, nos limitamos a escuchar.
–Imagina como tienes que estar de la cabeza para no querer reformar una ley que está sacando a violadores a la calle. Y lo peor no es Irene Montero, que en un acto de soberbia y poder, se ha atrincherado en su enfermiza postura. Lo peor es que hay gente que le aplaude y le vota. Y Maquiavelo se calla.
Ahora es Lope: «Este Gobierno está destruyendo comunidades milenarias, imponiendo la presencia masiva de inmigrantes de cultura totalmente ajena, cuando no militantemente hostil. El otro día los ciudadanos intentaron invadir las oficinas de un Ayuntamiento cercano tras su decisión de albergar a 400 inmigrantes en un pueblo de solo 500 habitantes».
Cervantes toma la palabra: «El daño para la seguridad de todos los españoles, y especialmente de las mujeres, que supone la salida a la calle de varios cientos de violadores y abusadores sexuales es colosal e irremediable. El Gobierno los pone en la calle y seguirán ahí hasta que sean detenidos por reincidir».
El ambiente se calienta y ahora es Ramón, el carnicero, el que dice: «El otro día dos magrebíes fueron detenidos mientras violaban a una joven. ¿Has escuchado algo en las noticias? ¿Ha puesto algún twit Irene Montero? No, porque esto les rompe otra vez el relato».
Ahora todos escuchamos una canción que viene de alguna parte, como un eco: «Un globo, dos globos, tres glo-o-bos. La Tierra es el globo donde vivo yo». Parece que nos quieren volver locos a todos los ciudadanos «normales» para imponernos una agenda en la que nada pintamos.
Manolo, el carpintero, grita: «¡Que os vote Txapote!» ¿Por qué se enojan con la frase si realmente Txapote les vota? Alguien dice: «Los trenes no caben en los túneles. Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio».
Ahora vuelve Maquiavelo para recordar a Pedro Sánchez que deje tranquilos a los muertos: «Los muertos no se van a ningún sitio. Están todos aquí. Cada persona es un cementerio en el que yacen padres, nuestros abuelos y bisabuelos. Todos están siempre aquí». Por eso este Gobierno no puede acabar bien.
Ahora me toca a mí, el Quijote gallego: «Tener como enemigos que te quieren destruir a seres como Bolaños, Maroto, Echenique, Irene, Cuca y Marlaska y como agresores desde los medios a Fortes, Bustos, Ferreras y Cue es algo que dignifica mucho y fortalece la certeza de estar del lado correcto de la historia».
El mejor deportista local dice: «Y es que la misma chusma que hace un año acorraló a Djokovic en Australia porque 'las leyes son para cumplirlas' (sonrisa sardónica de Griñán) pide hoy palomitas para asistir en platea a una guerra nuclear».
De repente aparece un ratón correteando y Carmen (la tabernera) se lanza detrás con una escoba. Se forma un revuelo y un hombre que llegó al pueblo hace unos días agarra a Carmen y le dice que se tranquilice ya que al ratón hay que dejarlo pues es mayor el beneficio que realiza al equilibrar el «ecosistema sostenible». Carmen se sorprende y el individuo se presenta como «comisario de asuntos biológicos». Ha sido nombrado por el Gobierno para cambiar costumbres. En este momento entra Ramón y nos dice: «¡Vecinos, a partir de ahora tenéis que llamarme Ramona!»
Maquiavelo, Lope y Cervantes analizan el problema de España: pronostico reservado. Hay que cambiar el Gobierno y operar con urgencia.
P.D.: Yo, el Quijote gallego, no me pude contener y salí en estampida. Tuve un trastorno mental transitorio y he sido detenido por intentar asaltar Moncloa para detener al Gobierno.
Me viene a visitar a la cárcel (estoy preventivo) un poeta del pueblo y como sabe que me protegen sus poesías me recita: Al nacer el día/ despertarán los muertos/ y surgirá un nuevo amanecer/ para estar juntos otra vez/ al nacer el día/ cuando muera la noche…
  • José Rivela Rivela es profesor de artes en el IES de Celanova (Orense)
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