Corrupción y muerte
El desgobierno es lo que tiene, que provoca perjuicios y puede llegar a ser mortal. Robar al Tesoro Público no debería salir gratis. Porque luego no hay dinero para proteger a quienes nos protegen, además de otras cosas no tan relevantes
Los voceros del presidente parecen dispuestos a entrar en comparaciones sobre la corrupción, ya que necesitan reconocer la propia, porque es evidente… Pero ninguna corrupción es buena, salvo la que se imputa falsamente, porque no lo es. En estos días de elecciones, desde la candidatura del PSOE se ha llegado a decir, con total desfachatez, que la corrupción del PP siempre estuvo vinculada al narcotráfico… Menudo esperpento. Puestos a comparar, que se sepa, son los secuaces de Sánchez los que han evidenciado su apoyo a narco-dictaduras, como la Venezuela de Maduro, en distintos momentos no muy lejanos, por no recordar otros más próximos, por los cuales han sido felicitados públicamente por terroristas islámicos, enemigos declarados de Occidente.
Eso, precisamente ahora, cuando el ministro del Interior incumple su deber primordial de dotar a la Guardia Civil de los medios adecuados para luchar contra los narcotraficantes que operan en todo el Sur de España, poniendo a los agentes en peligro de muerte. Y ante otra nueva desgracia, con la reciente muerte de los dos guardias civiles en las costas de Huelva –mientras perseguían a una narco-lancha, mucho más potente que las lanchas de la propia benemérita–, el gobierno ni se conduele, como debiera, ni asume la responsabilidad política de no dedicar más recursos a este fin. Responsabilidad que exigiría, como mínimo, el cese inmediato del ministro del Interior, después de los desgraciados precedentes ya conocidos, con otras dos muertes de guardias civiles, en Barbate (Cádiz). Y el ministro, como toda respuesta, declara que recientemente se han incrementado en un 20 % los recursos de los agentes. Incremento que, de ser cierto, es una verdadera miseria. Porque, para empezar, no es más que una quinta parte más, respecto de la insuficiente dotación para proteger a nuestra Guardia Civil. Nos insultan y, además, conducen a la muerte segura a quienes nos defienden a todos. Una tropelía inadmisible.
Y dicen que el PP hace juego sucio por afearles esas muertes. Pero confunden interesadamente lo que sería juego sucio con la necesidad de evidenciar, con transparencia, la realidad de que la política socialista del momento es tan mala que conduce a la muerte de la gente. Si no, que se lo digan a los allegados de los fallecidos por la dana de Valencia, principalmente, porque no se habían ejecutado las necesarias obras hidráulicas del Júcar, a cargo del Estado (con responsabilidad política, al menos, de quien ahora es comisaria de la Unión Europea). Que se lo digan también a los más allegados de quienes fallecieron el día del apagón, o a los de las víctimas ferroviarias de Adamuz. A los muertos no se les puede olvidar, hay que recordarlos, en ello va su dignidad y la nuestra. Porque es de justicia, hay que reivindicar su memoria, y para evitar que cosas así vuelvan a suceder, impunemente, por la ineptitud de los que mandan.
El desgobierno es lo que tiene, que provoca perjuicios y puede llegar a ser mortal. Robar al Tesoro Público no debería salir gratis. Porque luego no hay dinero para proteger a quienes nos protegen, además de otras cosas no tan relevantes. Siempre se dice eso de que, con las cosas de comer no se juega, pero menos todavía con la vida de la gente, ni para quitarla, ni para cambiarla arbitrariamente, ni tampoco para arrebatarla miserablemente. Los socialistas actuales son un verdadero peligro. Por eso, quien quiera defender y conservar la vida no deberá votarles nunca más. Es cuestión de vida o muerte.
- Isabel María de los Mozos y Touya es profesora titular de Derecho Administrativo en la UVA