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TribunaPatxi Álvarez

Pobres vascos

Cómo echamos de menos a Jaime Mayor Oreja, María San Gil, Carlos Iturgaiz, Regina Otaola, Fernando Savater, Rosa Díez, ….. Y muchos otros, héroes en una lucha solitaria, abandonados por sus vecinos que seguían mirando para otro lado

A lo largo de los últimos 50 años y debido a la presión del nacionalismo, se comenta que más de 200.000 personas tuvieron que abandonar su residencia en el País Vasco para evitar la presión ejercida por el terrorismo de ETA con la connivencia de los partidos políticos y sindicatos nacionalistas y de la mayoría de los vascos que por cobardía miraban para otro lado.

Ahora que el Gobierno de España está propiciando la nacionalización de los nietos y familiares de emigrantes para que tengan derecho a votar en las próximas elecciones, sería buen momento para acordarnos de todos los expatriados vascos, que perdieron sus derechos y su ciudadanía huyendo del terror, y concederles el derecho a votar libremente en el País Vasco que les abandonó a su suerte. A todos ellos no es necesario buscarlos al otro lado del océano, como está haciendo el gobierno; los tenemos mucho más cerca, en las provincias colindantes y a lo largo de la geografía peninsular, donde fueron acogidos con el respeto y cariño que aquí no fuimos capaces de hacerlo porque nuestra cobardía nos hacía desviar la mirada para otro lado.

También sería buen momento para plantear la cuestión sobre la existencia de las dos lenguas oficiales en el País Vasco, el euskera y el castellano. Se está produciendo una discriminación lingüística en aquellos alumnos que, una vez finalizados sus estudios, por no tener un alto nivel de Euskera, se les impide continuar los estudios en la universidad pública del País Vasco. En justicia, se debería examinar a todos los alumnos en las dos lenguas oficiales de la comunidad con los mismos criterios de evaluación, estableciendo similares penalizaciones si se detectara que en cualquiera de las dos lenguas se ha dado preferencia al conocimiento de una de ellas sobre la otra.

No todos los vascos somos tan cobardes que hemos permitido que ocurriera y siga ocurriendo todo esto. Ha habido muchos personajes que dieron la cara y se enfrentaron a la dictadura nacionalista. Muchos lo pagaron con su vida, otros con el exilio y otros, todavía, siguen al pie del cañón en diversas asociaciones, colectivos de víctimas, periodistas, etc. A todos ellos, mi más sincera admiración y felicitación por su valentía y constancia. ¡Memoria, Dignidad y Justicia!

Soy pesimista en cuanto al futuro del País Vasco; políticamente, estamos en manos del nacionalismo y del partido más corrupto de toda la historia de España, que les ha permitido todo tipo de licencias con tal de que le dejaran destrozar todo lo que se había construido con tanto esfuerzo.

Aquí a la oposición ni está ni se le espera; es lamentable que con todo lo que está pasando no levanten la voz frente a todos estos abusos y recaben el apoyo de todos los vascos, que nos sentimos huérfanos de alguien que nos represente. La incompetencia de los partidos conservadores y su obstinado enfrentamiento entre ellos hacen que sus enemigos políticos se rían a carcajadas y a sus potenciales votantes nos ofrezcan una imagen de orfandad y deseos de irnos a la playa el día de las elecciones.

Cómo echamos de menos a Jaime Mayor Oreja, María San Gil, Carlos Iturgaiz, Regina Otaola, Fernando Savater, Rosa Díez, ….. Y muchos otros, héroes en una lucha solitaria, abandonados por sus vecinos que seguían mirando para otro lado.

¡Pobres vascos! El día que dejemos de mirar para otro lado y afrontemos la realidad de la situación, nos vamos a quedar asustados del futuro que nos espera.

  • Patxi Álvarez Ochoa es experto en Logística y Transporte Internacional