La inscripción del segundo friso se corresponde con un fragmento del Génesis (28, 12-13 y 16): «Vio Jacob una escalera cuya cima tocaba el cielo, por la que descendían ángeles. Y dijo: verdaderamente este lugar […]. Año 1551».
Aunque la frase se conserva de forma incompleta, ofrece una clave para interpretar la función simbólica de la cúpula, situada sobre la escalera noble del palacio. «Refuerza la idea de la escalera como vía de ascenso entre el mundo terrenal y el divino, articulando arquitectura, teología y monarquía con una clara intención propagandística en torno a la figura del emperador Carlos V», explica el restaurador Miguel Ángel Agoiz.