El obispo Georg Bätzing
Renuncia el presidente de los obispos alemanes que llevó a la Iglesia al precipicio del cisma con Roma
«Una sorpresa»: Así define 'katholisch.de' la decisión de este mediodía de monseñor Georg Bätzing, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, que ha anunciado que no se presentará a un segundo mandato
Fue el principal responsable de tensar la cuerda con Roma. Partidario de las relaciones homosexuales, de administrar la Comunión a parejas irregulares y ambiguo en otros muchos temas de moral católica, monseñor Georg Bätzing, de 64 años de edad, ha anunciado al mediodía de hoy que renuncia a presentarse a un segundo mandato para dirigir la poderosa Conferencia Episcopal Alemana (DBK).
El obispo de Limburgo concluía ahora sus primeros seis años de gobierno de la Iglesia teutona, y se daba por hecho que se presentaría a un segundo período, pero el Frankfurter Allgemeine Zeitung ha anunciado que el prelado ha decidido apartarse. Los obispos alemanes tienen previsto reunirse en su asamblea plenaria del 23 al 26 de febrero en Würzburg, de donde debería salir elegido el presidente de la DBK para el próximo sexenio.
«Para permitir una reflexión profunda, me gustaría informarles de que no me presentaré a la reelección. He tomado esta decisión tras consultar y reflexionar cuidadosamente», ha escrito Bätzing en una carta dirigida a todos los miembros de la Conferencia Episcopal recogida por el rotativo alemán. «Para las próximas elecciones, deseo continuidad para el diálogo abierto, el debate constructivo y la disposición a conectar mutuamente, para dar testimonio juntos de la alegría de la fe para los fieles de nuestro país y de muchos más», prosigue el prelado.
El obispo de Limburgo, que sucedió al cardenal Reinhard Marx de Múnich en marzo de 2020, ha reconocido en su misiva que «han sido seis años intensos en los que los obispos, junto con muchos otros miembros del pueblo de Dios, logramos mucho y logramos un futuro sostenible para la Iglesia en nuestro país. Ahora es el momento de encomendar esta importante tarea para el trabajo de la Conferencia Episcopal. Y estoy seguro de que las cosas seguirán bien».