El padre Ayala, fundador de la ACdP
Se abre el proceso de canonización del Padre Ayala, fundador de la ACdP
Fue una de las figuras más influyentes del catolicismo español contemporáneo, cuya vida estuvo marcada por la formación de laicos
El próximo viernes 20 de febrero tendrá lugar el acto de apertura del proceso de canonización del padre Ángel Ayala, sacerdote jesuita y fundador de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).
El acto supondrá el inicio oficial del camino eclesial para el reconocimiento de la santidad de una de las figuras más influyentes del catolicismo español contemporáneo, cuya vida estuvo marcada por la formación de laicos, el impulso de grandes obras apostólicas y un servicio constante a la Iglesia y a la sociedad española.
Ángel Ayala y Alarcó nació en Ciudad Real el 1 de marzo de 1867, en el seno de una familia numerosa y profundamente cristiana. Tras cursar estudios de Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca y en Deusto, ingresó en la Compañía de Jesús en 1892, después de un intenso discernimiento vocacional. Hizo su noviciado en San Jerónimo (Murcia), donde estudió Humanidades, Retórica, Filosofía y Teología. Hizo los votos del bienio en Granada en octubre de 1894, fue ordenado sacerdote en Sevilla en 1903 e hizo los tres votos en Chamartín de la Rosa en febrero de 1906.
El padre Ayala acompañado entre otros por Fernando Martín Sánchez-Juliá que fue presidente de la ACdP
Desde sus primeros destinos apostólicos, destacó por su especial dedicación a la formación espiritual e intelectual de universitarios, convencido de que la transformación cristiana de la sociedad debía apoyarse en la formación de personas sólidas y comprometidas. Esta intuición marcaría toda su vida.
Perseguido en la Guerra Civil
En 1908 convocó en el colegio de Areneros (Madrid) a un pequeño grupo de jóvenes laicos con el deseo de «ver lo que quería Dios que saliera de allí». De aquel encuentro nació la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, que jugaría un papel decisivo en la vida pública, cultural y educativa de España durante el siglo XX. Fue también impulsor de numerosas iniciativas educativas y sociales, entre ellas el Instituto Católico de Artes e Industrias (ICAI) y el diario El Debate.
Disuelta la Compañía de Jesús por el Gobierno de la República, actúa como viceprovincial, sigue a hurtadillas con los Luises y, durante los meses previos a la Guerra Civil, está a cargo de la residencia-refugio denominada Coetus III. Cuando comienza el conflicto armado, la prensa anuncia a bombo y platillo su detención, pero lo cierto es que consigue ocultarse en distintos domicilios de las calles de San Agustín y de Manuel Longoria, en la capital de España, hasta que consigue desplazarse hasta Daimiel (Ciudad Real) donde le acoge una familia amiga y, posteriormente, se oculta en un asilo de las Hermanitas de los Pobres de la calle de Almagro, en Madrid, hasta que concluye la contienda.
Retrato del padre Ayala
Hombre de gobierno, formador incansable y gran creador de obras, el padre Ayala fue superior de varias comunidades jesuitas durante más de treinta años. Autor prolífico, dejó una amplia producción escrita centrada en la educación, la libertad y la formación de minorías creativas cristianas.
Destacó siempre por su alegría serena, su optimismo y su confianza en la acción de Dios, virtudes que marcaron profundamente a quienes le trataron. Falleció en Madrid el 20 de febrero de 1960, dejando tras de sí una fecunda herencia espiritual y apostólica. Sus restos reposan junto a los de sus padres en la capilla del Colegio Mayor de San Pablo, en Madrid, junto a la sede central de la ACdP.