Una pieza esculpida por un brazo robótico asistido por ordenador
El espectacular monasterio gótico que los carmelitas levantan en EE. UU. con robots láser que tallan la piedra
El ejemplo de dos santos españoles reformadores del carmelo resuena en las Montañas Rocosas de Wyoming, donde una joven comunidad carmelita construye su cenobio con nuevas tecnologías: «Ya no hay excusa para sacrificar la belleza», proclaman
«Las piezas labradas que antes requerían meses de trabajo para un tallador experto, ahora pueden lograrse en cuestión de días». Esa es la filosofía de los monjes carmelitas del convento de la Santísima Virgen María del Monte Carmelo en Wyoming (Estados Unidos), en plenas Montañas Rocosas. Su aliado: máquinas CNC (que es la 'tecnología de control numérico por ordenador') y robots que tallan con una precisión milimétrica los bloques de piedra siguiendo un diseño que, previamente, se ha trazado en una pantalla. Los brazos robotizados, los tornos y las máquinas de corte por láser se han convertido en los nuevos martillos y cinceles de estos monjes del siglo XXI.
Ya no hay motivo para «sacrificar la belleza con la excusa de que lleva demasiado tiempo y, por lo tanto, se sale del presupuesto». «La tecnología moderna permite que el auténtico gótico, en toda su belleza, vuelva a ser una realidad hoy», proclaman los religiosos, que se han convertido en los primeros del mundo el levantar íntegramente un monasterio de piedra con la ayuda de máquinas de corte por láser.
Un detalle de la construcción de la nueva iglesia, labrada íntegramente por máquinas
«Los jóvenes han crecido en un mundo de ordenadores. Sus habilidades ahora pueden canalizarse hacia un fin superior: la construcción de una iglesia para la gloria de Dios», sentencian los monjes, que cuentan numerosas vocaciones jóvenes que dedican ocho horas de trabajo manual diario a levantar el monasterio.
Un carmelita de Wyoming diseña un capitel en la pantalla del ordenador
El proceso, de hecho, no comienza en un taller de cantería, sino ante la pantalla de un ordenador. Un monje «diseña las diversas flores y hojas utilizando un programa de modelado 3D». «El artista puede experimentar con una cantidad casi infinita de diseños para encontrar el que mejor se adapte al espacio y lugar», detallan los carmelitas en su página web, prolija en datos, imágenes y vídeos. «Este trabajo informático ofrece una gran ventaja: ¡el botón 'Deshacer'!», bromean.
Una máquina CNC talla un bloque de piedra
«Cuando el artista termina su diseño, se lo entrega a los talladores de piedra, que son programadores CNC. Introducen el modelo 3D en un programa CAM (mecanizado asistido por ordenador) y crean las trayectorias que la máquina CNC utilizará para tallar las piedras», prosiguen. En fin, que no se trata solo de pulsar el icono de «imprimir» y olvidarse. «Es mucho trabajo que controlar, pero si se hace bien, dará sus frutos rápidamente», aseguran estos monjes canteros del siglo XXI.
El estado actual del monasterio carmelita de Wyoming
«En la soledad y el silencio de la naturaleza montañosa, los monjes carmelitas de Wyoming buscan perpetuar el carisma de la Santísima Virgen María viviendo la vida mariana oculta mediante los votos de la Regla Carmelitana primitiva y la observancia monástica», definen en su web. Se trata, por tanto, de una refundación, de una reforma dentro del carmelo por regresar a su esencia. Actualmente, se trata de una asociación pública de fieles fundada in itinere «para convertirse en un instituto religioso dentro de la Iglesia católica».
Santa Teresa y San Juan de la Cruz
«Los padres y hermanos carmelitas viven en inquebrantable fidelidad al Magisterio de la Santa Iglesia Católica Romana y al Santo Padre a través del obispo de Cheyenne», subrayan, y citan con frecuencia a dos santos españoles: San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, como no podían ser otros. Este carisma monástico, «en una expresión puramente eremítica», incluye «la estricta clausura monástica, dos horas diarias de oración contemplativa, estudio y lectura espiritual, trabajo manual y una sólida vida comunitaria vivida en la soledad de la montaña», detallan los monjes. «Su vida oculta es su apostolado para la misión de la Iglesia», añaden, y celebran «el rito carmelitano de la misa en latín con canto gregoriano».
El estado actual de las obras
Esto, más que desalentar las nuevas vocaciones, parece que las ha espoleado: «Estamos bendecidos con una abundancia de jóvenes vocaciones ortodoxas, varoniles y devotas en una alegre vida comunitaria», afirman. «Una vez maduro en la vida espiritual, un monje carmelita puede aspirar a convertirse en un monje eremita anacoreta solitario en las montañas, a solas con el Solo», proponen.
Un fraile carmelita, con su hábito como mono de trabajo
El horario de los carmelitas de wyoming
- 5:45 Despertar
- 6:00 Angelus / Prima
- 6:25 Oración
- 7:25 Tercia
- 7:45 Misa conventual
- 8:50 Desayuno. Trabajo / Clase
- 11:40 Sexta, Examen
- 12:00 Angelus, comida, Nona
- 12:45 Recreo
- 13:30 Clase/trabajo
- 15:00 Letanías de Nuestra Señora
- 17:00 Vísperas
- 17:30 Oración
- 18:30 Angelus, cena
- 19:15 Rosario, Examen, Completas, Lectura espiritual
- 20:30 Acostarse
- 23:45 Despertarse
- 0:00 Maitines, Laudes
- 1:00 Acostarse
Proyecto final para la fachada de la iglesia
Pero, ¿cómo han aprendido estos monjes carmelitas el uso de sofisticados brazos robóticos y máquinas CNC? «Nos enseñaron albañiles estadounidenses, con una mentalidad donde la velocidad y la eficiencia definen el ritmo del trabajo», apostillan. Pura eficacia americana de «pensar a lo grande». «No se trata de la mentalidad de 'tardemos 100 años en construir esto'. A partir de esto, se puede lograr mucho más con un pequeño equipo de hombres cualificados, expertos en su oficio y eficientes en su trabajo», defienden.
La comunidad muestra el avance de las obras al obispo de Cheyenne, monseñor Steven Biegler
Los frailes se encuentran inmersos actualmente en la construcción de la iglesia y del refectorio. Su proyecto final incluye 24 pequeñas casas individuales o ermitas construidas en piedra donde poder vivir su ideal eremítico.
Una empresa de café
Pero los carmelitas de Wyoming han llevado su emprendimiento a más áreas. «Hace unos años, buscábamos la manera de sostener a nuestra creciente comunidad», rememoran. «Tras mucho discernimiento y oración, nos llegó la inspiración para empezar a tostar café y vender los granos por internet», agregan. Así nació Mystic Monk Coffee (Café El monje místico). «Las primeras muestras se tostaron en una sartén de hierro fundido en la cocina del monasterio y, en 2007, nació Mystic Monk Coffee, una empresa católica de café», explican los religiosos. Y así, tacita a tacita, los carmelitas de Wyoming podrán proseguir en su empeño por completar su monasterio en plenas Montañas Rocosas.