La joven catalana Noelia C. R., en la entrevista concedida al programa 'Y ahora Sonsoles'
Los obispos lamentan, ante la falsa eutanasia de Noelia, «una sociedad del bienestar incapaz de cuidar y amar»
El caso no se trata, en rigor, de aplicar la eutanasia prevista por la ley, sino de un «suicidio asistido» que facilite el asesinato de una joven parapléjica con un trastorno psicológico, causado por una violación múltiple.
La Conferencia Episcopal (CEE) ha lamentado este jueves que «hoy en España la muerte se presenta como solución al sufrimiento».
En un post en su perfil de X, los obispos se han pronunciado sobre la eutanasia que está previsto practicar hoy a la joven Noelia, enferma psiquiátrica con otro intento de suicidio, tras desestimar el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) el último recurso presentado por su padre para evitarlo.
Para la Conferencia Episcopal, se trata de «una dignidad infinita abocada a la muerte por una 'sociedad del bienestar' incapaz de cuidar y amar». «Frente a ello», continúa el mensaje de la CEE, es imprescindible hacer crecer «la esperanza que brota del encuentro con la Vida. #Noelia».
Animar al suicidio a una enferma psíquica
En rigor, el asesinato de la joven que será perpetrado esta tarde no se trata de una eutanasia prevista por la ley, pues no se trata de un caso terminal o con un sufrimiento irreversible, sino de un suicidio asistido a una joven con un sufrimiento psicológico potente en el momento actual, pero no irreversible.
Noelia fue víctima de una agresión sexual múltiple que le llevó a una depresión aguda con intento de suicidio. Actualmente sufre una paraplejia, consecuencia de haber intentado quitarse la vida arrojándose desde un quinto piso.
Su deseo de que se consumase su «suicidio de forma asistida» –es decir, de que un equipo de médicos procuren su asesinato mediante una inyección letal– se trasladó a los tribunales a raíz de los recursos presentados por su padre y la organización Abogados Cristianos, que llevaron el caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.