Päivi Räsänen declara en el Congreso de los EE.UU.: «La censura europea es una preocupación mundial»
Condenan a una diputada en Finlandia que defendía el matrimonio natural en una publicación de hace 20 años
La parlamentaria Päivi Räsänen y un obispo luterano han sido multados por el Tribunal Supremo de Finlandia por un folleto que promulgaron en 2004
El Tribunal Supremo finlandés ha condenado a Päivi Räsänen, líder del partido Unión Demócrata Cristiana (KD) entre 2004 y 2015, y a Juhana Pohjola, obispo luterano y presidente del Consejo Luterano Internacional. El motivo ha sido un «discurso de odio», por un folleto presuntamente homófobo publicado en 2004 con el título Hombre y mujer los creó: las relaciones homosexuales desafían la comprensión cristiana de la humanidad. En Finlandia, este delito (de odio dirigido a una minoría sexual) está tipificado en un capítulo del código penal titulado 'crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad'.
Con una votación dividida (tres magistrados a favor y dos en contra), el alto tribunal ha declarado culpables a Räsänen y a Pohjola. Hace más de veinte años, en 2004, ambos defendieron la concepción cristiana tradicional del matrimonio, siendo críticos con las relaciones homosexuales, y subrayando que el matrimonio como sacramento solamente es concebible entre un hombre y una mujer. La multa asciende a 1.800 euros para la parlamentaria, 1.100 euros para el prelado luterano y 5.000 euros para la Fundación Luterana de Finlandia, editora del folleto. Además, la sentencia obliga a eliminar las «secciones consideradas ilegales» de la publicación disponible en internet.
«Cuando el Estado controla qué ideas y creencias pueden expresarse, la democracia se vuelve frágil», declara Räsänen
No ha sido condenada por el tuit que 'lo empezó todo'
Irónicamente, el Supremo ha absuelto a la parlamentaria por un tuit de 2019 donde citaba la Epístola a los Romanos. En respuesta a la decisión de la Iglesia Evangélica Luterana de Finlandia de patrocinar un evento local del orgullo LGBT en aquel año, Räsänen publicó aquel año una foto de su Biblia abierta en Rm 1:24-27: «Por lo cual Dios los entregó a las apetencias de su corazón, a una impureza tal que degradaron sus propios cuerpos; es decir, cambiaron la verdad de Dios por la mentira[...] Los hombres, abandonando las relaciones naturales con la mujer, se abrasaron en sus deseos, unos de otros, cometiendo la infamia de las relaciones de hombres con hombres y recibiendo en sí mismos el pago merecido por su extravío».
Este tuit desató una investigación, en la que de súbito han incluido el folleto publicado en 2004 y por el que ha sido condenada. La sentencia por la autoría de Hombre y mujer los creó ha sido firme: una multa de 1.800 euros para Räsänen, de 1.100 euros para Pohjola y de 5.000 euros para la Fundación Luterana de Finlandia, responsable de la edición. Además, el Supremo ordena suprimir las «secciones ilegales» del folleto disponible en Internet. El Tribunal, por otra parte, justifica la absolución del tuit de Räsänen porque «justificó su opinión citando un texto bíblico».
«Fue sometida a un total de 13 horas de interrogatorios durante varios meses para que explicara su visión de la Biblia»
Sean Nelson, asesor jurídico de ADF International, califica la decisión judicial como propia de un «pensamiento verdaderamente orwelliano, año cero». «No puedo expresar lo indignante e injusta que es esta decisión», escribe en sus redes sociales. «Nadie presentó nunca una queja sobre su folleto escrito hace 20 años. Los fiscales solo lo descubrieron por una caza de brujas tras su tuit bíblico, rebuscando cualquier cosa que pudieran encontrar», sentencia haciendo referencia a la investigación iniciada tras el tuit de 2019.
Räsänen ha expresado públicamente su profunda decepción por la condena, y que estudia llevar el caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, tras haber sido previamente absuelta por tribunales inferiores en 2022 y 2023. «Estoy conmocionada y profundamente decepcionada de que el tribunal no haya reconocido mi derecho humano básico a la libertad de expresión», declara Räsänen en un comunicado difundido por ADF International.
«Defiendo las enseñanzas de mi fe cristiana y seguiré defendiendo mi derecho y el de cada persona a compartir sus convicciones en el espacio público», agrega. «Lo que hoy es legal puede convertirse en delito mañana. Esto debería preocupar a toda persona que valore la libertad. Mi caso demuestra adónde puede conducir esto. Los recientes avances de la Unión Europea, como la Ley de Servicios Digitales, convierten la censura europea en una preocupación mundial», concluye.