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La Semana Santa tiene su protocolo, también para quienes asisten como espectadores, como en esta procesión de Sevilla

La Semana Santa tiene su protocolo, también para quienes asisten como espectadores, como en esta procesión de SevillaEuropa Press

¿Cómo hay que vestir en una procesión? ¿Puedo usar el móvil? ¿Y la cámara? Así es la etiqueta de Semana Santa

La experta en protocolo María Jesús Gómez y Verdú, que tiene más de 885.000 seguidores en su cuenta @protocoloyetiqueta.es, explica para El Debate el código propio de estos días

La Semana Santa está cuajada de muestras de piedad popular, tradición y emotivismo, que ponen los sentimientos a flor de piel. Es, también, el eje central de la liturgia cristiana, a la que se suman millones de personas, incluidas muchas que habitualmente están más alejadas de la fe y de la práctica eclesial.

Como, además, es una época de vacaciones que muchos españoles y extranjeros aprovechan para hacer turismo, no es extraño que fieles y curiosos coincidan en momentos cumbre, tanto en las calles como en los templos, generando una mezcla de curiosidad, devoción y formas, a veces, más que discutibles. Algo que en ocasiones da lugar a escenas desconcertantes, e incluso incómodas o impropias de la solemnidad y el recogimiento de estos días santos.

Por ese motivo, la experta en protocolo María Jesús Gómez y Verdú, creadora de la cuenta de Instagram @protocoloyetiqueta.es que cuenta con más de 885.000 seguidores, explica para El Debate los detalles de la etiqueta propia de la Semana Santa.

«La Semana Santa -señala la experta- constituye uno de los momentos de mayor intensidad espiritual, cultural y social en nuestro país. Más allá de su valor religioso, es también una manifestación pública de tradición, identidad y respeto colectivo. Por ello, conviene recordar que el comportamiento individual durante estos días no solo refleja educación personal, sino también consideración hacia una vivencia compartida profundamente arraigada».

Evitar charlas, risas o uso del móvil

En el contexto de las procesiones, Gómez y Verdú explica que «el primer principio que debe regir nuestra conducta es el respeto».

«Las calles se transforman en espacios de recogimiento donde el silencio, o al menos una actitud contenida, adquiere un significado especial. Evitar conversaciones en voz alta, risas estridentes o el uso inapropiado del teléfono móvil no es una cuestión de rigidez normativa, sino de sensibilidad hacia quienes participan con devoción», señala.

Además, «la puntualidad y la previsión también forman parte del buen comportamiento», añade.

Y matiza que «llegar con antelación, situarse adecuadamente sin obstaculizar el paso de los cortejos y seguir las indicaciones de la organización son gestos que contribuyen al orden y la solemnidad del acto. Del mismo modo, es recomendable mantener una distancia prudente respecto a los pasos y a los participantes, evitando invadir espacios destinados al desarrollo de la procesión».

La vestimenta en las procesiones

«Especial mención merece la vestimenta -señala la creadora de @protocoloyetiqueta.es-, un aspecto a menudo subestimado pero esencial dentro de la etiqueta social y religiosa». Porque «la Semana Santa no exige uniformidad, pero sí coherencia con el entorno y el significado de los actos», alerta.

Así, en las procesiones, «se recomienda optar por una indumentaria discreta y respetuosa: prendas de líneas sencillas, evitando estridencias tanto en colores como en formas. Los escotes pronunciados, las prendas excesivamente ajustadas o transparentes, así como la ropa de tirantes o los pantalones excesivamente cortos, resultan inadecuados en un contexto de carácter solemne».

Y, ya sea para verla como turistas curiosos o como testigos devotos, «la elección de tejidos y cortes que aporten sobriedad contribuye a mantener la armonía visual del conjunto y demuestra consideración hacia el acto que se presencia».

Dentro del templo, más rigor

Pero lo esencial de la Semana Santa no se da en las calles, sino en las celebraciones litúrgicas. Por eso, Gómez y Verdú explica que «en el interior de las iglesias, estas pautas deben observarse con mayor rigor. Al tratarse de espacios de culto, la vestimenta debe alinearse con un criterio de respeto aún más claro».

Desde el punto de vista del protocolo y la etiqueta, «se aconseja cubrir hombros y evitar prendas que dejen al descubierto zonas excesivas del cuerpo. Las faldas o pantalones deben tener un largo adecuado, y es preferible prescindir de ropa deportiva, chanclas o atuendos propios de contextos informales o veraniegos. En caso de duda, una prenda ligera para cubrirse, como un chal o una americana, puede ser un recurso sencillo y apropiado», explica.

Al observar este tipo de pautas, «no se trata de imponer restricciones arbitrarias, sino de comprender que la forma de vestir también comunica. A través de ella expresamos nuestra capacidad de adaptación a cada circunstancia y nuestro respeto hacia los espacios y las personas que los habitan», asegura la experta en protocolo.

Cómo usar móviles y cámaras

Con un matiz importante, sobre todo en una época marcada por la tecnología y en la que los smartphone son casi una prolongación del brazo para muchas personas: «El comportamiento en el interior de las iglesias exige un grado elevado de consideración. Estos espacios son, ante todo, lugares de recogimiento y oración. Por ello, es esencial mantener silencio, adoptar una actitud respetuosa y evitar el uso de dispositivos electrónicos. La fotografía, tan habitual hoy en día, debe quedar en un segundo plano frente a la vivencia personal y espiritual».

Esta experta añade un recordatorio imprescindible, no sólo para asistir, sino sobre todo para entender lo que ocurre en estos días: «La Semana Santa no es un espectáculo, sino una expresión de fe y tradición. La diferencia es sutil pero fundamental: quien asiste como espectador también debe hacerlo con la actitud de quien comprende y respeta lo que presencia».

Porque, en última instancia, «la mejor etiqueta es aquella que pasa desapercibida y deja espacio al recogimiento», concluye la creadora de @protocoloyetiqueta.es.

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