EL padre Apolinar Mbo Olinga es vicario general de la diócesis de Ebibeyín
Viaje apostólico de León XIV a África
«Somos un pueblo especial en África: el único país de habla española, con una presencia notoria de católicos»
El Papa ha llegado hoy a Guinea Ecuatorial, última etapa de su viaje por África, donde todos los seminaristas fueron expulsados la dictadura de Macías en 1975, y en donde evangelizan hoy 39 misioneros de nuestro país
«Somos el único país en África que fue colonizado por los españoles», explica Apolinar Mbo Olinga. Este sacerdote, que comenzó su discernimiento vocacional con 14 años, es hoy vicario general de Ebibeyín, una de las cinco diócesis del país. «Somos un pueblo especial en África: somos el único país de habla española, con una presencia notoria de católicos. La Iglesia aquí tiene un papel muy importante: desde la colonización, está muy presente en educación, sanidad… en todos los sectores del país. Es alma vital de Guinea Ecuatorial», reconoce el sacerdote en una entrevista concedida a las Obras Misionales Pontificias (OMP). «El hecho de que el Papa escoja venir a Guinea Ecuatorial en su primera visita a África es para reafirmar la fe que hay en el pueblo», afirma. «Viene a confirmarnos en la fe y animar la labor pastoral que se inició años atrás», agrega.
Los primeros misioneros católicos llegaron a Guinea Ecuatorial en 1850, y fueron los claretianos los que lideraron todo el proceso de evangelización allí –en aquel momento vicariato de Fernando Poo-, entre los bubis, los fang y los criollos. A pesar de las circunstancias adversas –entorno geográfico hostil, problema de la lengua, enfermedades, excesiva vinculación inicial a los colonos…–, estos misioneros lograron poner los cimientos de la Iglesia católica, y de su labor educativa y sanitaria, que cuenta ya con sus propias vocaciones nativas. Y desde el inicio contaron con el apoyo de Propaganda Fide, hoy conocido como Dicasterio para la Evangelización.
En la actualidad, con una extensión un poco inferior a Galicia, la República de Guinea Ecuatorial tiene 1.558.000 habitantes, de los cuales 1.165.000 son católicos, el 74,8% de la población. Existen 5 circunscripciones eclesiásticas y 93 parroquias. Actualmente hay 6 obispos, 227 sacerdotes, 178 religiosas, y 675 catequistas. Los seminaristas menores son 58 y los mayores 89.
En las 117 escuelas maternas, primarias y secundarias, estudian 25.738 alumnos. Por lo que respecta a los centros caritativos y sociales administrados por la Iglesia o dirigidos por eclesiásticos o religiosos, en Guinea Ecuatorial hay 9 ambulatorios, 3 hogares para ancianos e inválidos, 6 orfanatos. En total hay 32 instituciones sociales gestionados por la Iglesia católica.
Expulsión de los seminaristas
Con la dictadura de Macías en 1975, se cerraron todos los seminarios, y los que se estaban formando tuvieron que salir. Fue el caso de Apolinar. «Tras el cierre de los seminarios fuimos exiliados a los países limítrofes», explica. Primero tres años en Camerún, pero como no se defendía bien con el francés, pudo completar sus estudios en el Seminario Conciliar de Madrid, para después regresar a su país como sacerdote.
No fueron años fáciles, pero pudo seguir adelante gracias a que la Obra de San Pedro Apóstol, una de las Obras Misionales Pontificias (OMP) que se encarga de sostener a las vocaciones nativas, le ayudó. «Toda mi formación ha sido financiada por OMP, desde el primer curso hasta que terminé, así que puedo decir que soy fruto de OMP», explica. Este sacerdote, que hoy tiene gran responsabilidad en la Iglesia local, da las gracias a todos aquellos que han apoyado esta Obra, e invita a colaborar con ella este domingo 26 de abril, cuando en España se celebrará la Jornada de Vocaciones Nativas.
Más de 751 seminarios ayudados
Gracias a lo que se recauda en la Jornada de Vocaciones Nativas, se apoya cada año en el mundo 751 seminarios diocesanos en los territorios de misión. Es el caso de Guinea Ecuatorial, OMP apoya anualmente al único seminario mayor del país, al único propedéutico y a uno de los menores.
Las cifras de la Iglesia en Guinea Ecuatorial
«El seminario mayor en Bata necesita ser sostenido en la alimentación, en los libros, en los medios de transporte, mantenimiento de la casa…», detalla este sacerdote, que conoce bien la realidad del seminario, en el que él estudió. «Todo esto, si no hay medios como los que nos ofrecen OMP, no se podría llevar cabo», afirma. «Si no recibiéramos estas ayudas no se podría llevar a cabo, es imprescindible», asegura.
Además de apoyar a las vocaciones nativas, OMP también ayuda otros aspectos de la evangelización allí. En los últimos cinco años, OMP ha distribuido 1.075.600€ entre las 5 diócesis de Guinea Ecuatorial. Principalmente, gracias a las colectas del Domund en todo el mundo. Con 899.900€ se ha ofrecido una ayuda fija para cada una de las diócesis cada año, para las necesidades ordinarias de la evangelización. Y entre otros muchos proyectos, se ha apoyado la restauración de la catedral de Malabo, destruida por un incendio.
Desde el bolsillo de los españoles, en el último año se envió 137.488€ para apoyar la misión allí, por orden de la Santa Sede. Pero sin duda la gran aportación de España a la misión en Guinea Ecuatorial son los misioneros que han entregado la vida allí a lo largo de los años. Actualmente, hay 39 misioneros españoles en el país.