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Monseñor Vincent Frederick Mwakhwawa

Monseñor Vincent Frederick MwakhwawaOMP España

De niño pedaleaba 30 kilómetros para ver a un misionero italiano; hoy es obispo en África

Monseñor Vincent Frederick Mwakhwawa cumplió su sueño de ser sacerdote gracias a las Obras Misionales Pontificias, que hoy celebran la Jornada de Vocaciones Nativas

Cuando era pequeño, Vincent Frederick Mwakhwawa admiraba a un misionero italiano que visitaba su aldea en Malaui cada cuatro meses para celebrar la eucaristía. El niño de diez años deseaba que fuera más a menudo, pero no era posible por la falta de sacerdotes. La historia la recogen las Obras Misionales Pontificias (OMP), que hoy domingo celebran la Jornada de Vocaciones Nativas en todas las parroquias de España.

Cada verano, Vincent se montaba en su bicicleta y pedaleaba más de 30 kilómetros para poder asistir a los encuentros vocacionales, hasta que finalmente decidió ingresar en el seminario menor. «Mis padres no tenían dinero, pero he podido formarme desde que tenía 14 años gracias a que la Obra de San Pedro Apóstol –una de las Obras Misionales Pontificias (OMP)– sostiene todos los seminarios diocesanos en mi país», explica ahora. El hoy obispo auxiliar de Lilongwe (Malaui) reconoce que «soy fruto del sacrificio de buenas personas que ofrecieron dinero y rezaron por nosotros. Os lo agradezco mucho».

Monseñor Vincent Frederick Mwakhwawa explica su vocación

Monseñor Vincent Frederick Mwakhwawa explica su vocación

Las OMP desempeñan una ingente labor auxiliando la labor de la Iglesia en lugares de misión. Cada año, por indicación del Papa, proporcionan el sustento necesario para que se mantengan en funcionamiento 751 seminarios en África, Asia, Oceanía y América en los que se forman 90.352 futuros sacerdotes. En muchas ocasiones, según explica monseñor Vincent, la Obra compra hasta los zapatos y los cepillos de dientes de los seminaristas.

Las OMP financian a 751 seminarios en cuatro continentes

Las OMP financian a 751 seminarios en cuatro continentesOMP España

Según datos facilitados por las OMP, la Obra de San Pedro Apóstol distribuyó el año pasado 15.793.859,18€ entre todos esos seminarios. «De esta cantidad, cerca de dos millones de euros salieron de la generosidad de los españoles con la Jornada de Vocaciones Nativas», señalan los promotores, lo que convierte a nuestro país en uno de los más sensibilizados del mundo. «Con el 78 % de ese dinero se ofrece un subsidio anual para los gastos ordinarios de los seminarios y la manutención de los seminaristas. Con lo demás, se acude a necesidades puntuales como la construcción de nuevas clases, placas solares, matriculaciones en universidades…», detallan.

2.400 novicias de 19 países

Pero no ayudan solo a las vocaciones diocesanas: «Esta Obra Pontificia apoya también el primer año de formación de futuras religiosas de congregaciones nacidas en los territorios de misión, que no cuentan con otro apoyo internacional». «El año pasado se destinaron 537.177€ para apoyar a 2.400 novicias en 19 países de África, Asia y Oceanía», señalan.

¿A qué se destinan las ayudas?

Esta Obra Pontificia apoya cada año a cada uno de los seminarios de diversas formas:

• Da un subsidio anual para los gastos ordinarios de los seminarios y la manutención y
matriculación de los seminaristas y novicios. Es la partida más importante, el 78 % del total.

• Apoya la construcción: nuevos seminarios, dormitorios, capilla, salas de estudio...

• Financia proyectos de mantenimiento, con vistas a su progresiva autofinanciación (granjas, placas solares...).

• Impulsa una buena formación de las vocaciones en consonancia con el resto de las diócesis del mundo, para que el lugar de nacimiento de una vocación no determine la calidad
de su formación.

• Apoya a los formadores.

• Ofrece becas de estudio en universidades internacionales para ofrecer estudios superiores de Teología. De estos centros han salido muchos obispos, teólogos, rectores, profesores, etc., que han ayudado a la consolidación de la Iglesia local.

• Sostiene cuatro colegios en Roma para que vocaciones de los Territorios de Misión puedan culminar sus estudios, para volver después a sus diócesis y aplicar lo aprendido.

«Muy a menudo, las vocaciones nativas tienen serias dificultades para seguir adelante en su formación por problemas económicos», lamentan desde las OMP. «La Obra Pontificia de San Pedro Apóstol nació para que ninguna vocación se perdiera por falta de medios», explican sus responsables. El Papa asumió esta iniciativa como propia hace más de 100 años, y es el cauce oficial de la Santa Sede para sostener a las vocaciones nativas de todo el mundo.

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