Fundado en 1910

Jesús Silva da cinco consejos para vivir la fe en veranoGetty Images / iStockphoto

Cinco consejos para vivir la fe en vacaciones: «Que el verano de tu vida no sea el invierno de tu alma»

El sacerdote, escritor e influencer Jesús Silva da para El Debate unas claves para mantener e incrementar la fe en verano, tan sencillas como eficaces.

n el sutil arte del acompañamiento espiritual, la llegada del verano suele venir, bajo el brazo, con un consejo de lo más certero: «Que el verano de tu vida no sea el invierno de tu alma».

¿Y por qué? Porque, aunque a lo largo del año, la falta de tiempo libre y los agobios de la rutina suelen ser algunas de las excusas más frecuentes para descuidar aspectos como la vida de oración o la práctica de los sacramentos, con la llegada de las vacaciones el argumento se vuelve radicalmente contrario.

O sea, que los viajes, los planes con amigos, el ocio hasta altas horas de la madrugada o una rutina que salta por los aires, terminan por no dejar espacio a la contemplación, la oración o, incluso, la misa dominical.

Para evitar que el calor reseque también la temperatura espiritual, hemos pedido cinco consejos prácticos al sacerdote Jesús Silva, escritor y creador de contenido que cuenta con más de 300.000 seguidores en sus redes sociales. Y estas han sido sus recomendaciones:

1. No dejarse llevar por el bajón

Silva anima, en primer lugar, a «no dejarse llevar por el bajón veraniego de no hacer nada tirado, sino espabilar un poco. Es un consejo de carácter más bien interior: no dejar que te pueda el calor, sino decir: ‘Voy a sacar un tiempo al día, o a la semana, para cultivar mi fe de un modo explícito’».

2. Presencia cotidiana y constante

Para mantener la fe, Jesús Silva propone pequeños gestos para mantener la «presencia de Dios» a lo largo de la jornada: «Rezar pequeñas jaculatorias durante el día, ponerse en el móvil un fondo de pantalla que tenga una imagen del Señor o de la Virgen, o proponerse rezar un misterio del Rosario al día, si crees que no vas a poder rezar el Rosario entero».

3. Adelantarse al domingo

El sacerdote y escritor da un consejo que vale para todo el año, pero es especialmente útil en verano: «Leer el Evangelio del domingo algún día entre semana, y dedicar un ratito a meditar un poco sobre él y a ver qué me dice Dios a mí, en este momento de mi vida, a través de esa Palabra concreta».

4. Una lectura espiritual sencilla

«Ahora que hay más tiempo -recalca Jesús Silva, que es conocido en redes como @elpadrejesus-, un buen consejo es leer algún libro de espiritualidad, que sea sencillito y fácil». No hace falta un atracón de tratados teológicos, sino que basta con «una lectura diaria, que puede ser de sólo cinco páginas, para poder ir profundizando en nuestra fe y en nuestra formación, y así estar un poco más cerca de Dios».

5. No inventar nada nuevo

Por último, Jesús Silva reconoce que, en realidad, «no hay que inventar nada nuevo: lo más importante es participar de la misa del domingo». Eso sí, las vacaciones pueden suponer un incentivo para «hacerlo de un modo consciente e intenso, tratando de llegar con tiempo, o incluso un poco antes para rezar». Y prestar atención, más que a la homilía, «sobre todo, a la lectura de la Palabra, tratando de 'meterme dentro'», recomienda Silva.

Porque, justo cuando ahora cargamos cada día de mil y un planes de ocio, para mantener o fortalecer la fe en vacaciones, «a veces no hacen falta muchas cosas, sino simplemente vivir bien las que ya tenemos».