La estatua de la Virgen María que parece surgir del mar de Liguria
La historia de la Stella Maris de Liguria, la estatua de la Virgen que resiste al embate del mar
Más allá del impacto visual de las olas rompiendo contra el mármol, la estatua de la Virgen frente a Portovenere custodia un legado de devoción mariana y protección para los navegantes
Una imponente imagen de la Virgen María, esculpida en mármol blanco y alzándose aparentemente desde las profundidades del mar de Liguria, se ha convertido en un fenómeno viral en las redes sociales debido a la espectacularidad de las olas rompiendo con fuerza contra ella. Sin embargo, para los habitantes y navegantes de la costa italiana frente a Portovenere, costa de Liguria, la denominada Stella Maris representa una realidad mucho más profunda que la simple belleza de una fotografía costera.
Tal y como recoge Churchpop, la efigie, de 1,80 metros de altura, se encuentra erigida sobre el Scoglio del Diavolo (o «Roca del Diablo»), un peligroso banco de arena sumergido que se localiza al sur de la pequeña isla de Tinetto, en el golfo de La Spezia. Desde las embarcaciones que cruzan la zona, la Virgen se divisa con las manos unidas en actitud de oración y con la mirada fija en el mar abierto.
La ubicación no fue elegida al azar: además de recordar la protección de la Madre de Dios, la estatua desempeña una función práctica vital al señalar a los navegantes la presencia de estas aguas poco profundas, previniéndolos de encallamientos en un punto históricamente peligroso.
La iniciativa de colocar esta escultura sobre las aguas se remonta al 17 de agosto de 2003, coincidiendo con la festividad de la Madonna Bianca de Portovenere. Fue el resultado del esfuerzo coordinado de voluntarios vinculados a la iglesia de Stella Maris, templo que asiste al puerto de La Spezia. Pese a que una fuerte tempestad dañó la estructura en el año 2008, la comunidad no dudó en recuperarla y devolverla a su emplazamiento original en la roca, reafirmando su presencia protectora sobre el golfo.
Esta devoción entronca con las raíces marianas de la región, personificadas en la tradicional devoción a la Madonna Bianca de Portovenere. La fe de la comarca se consolidó especialmente en el año 1399, cuando, según la tradición local, una epidemia de peste asolaba la zona. En medio de la tribulación, un vecino llamado Lucciardo rezó fervorosamente ante un pergamino descolorido de la Virgen con el Niño. Cuenta la crónica histórica de Portovenere que la imagen recobró milagrosamente su luz y color, marcando además el fin de la peste. El sagrado icono, que se custodia en la iglesia de San Lorenzo, habría llegado originalmente por mar en el año 1204, oculto en el interior de un tronco de cedro junto a diversas reliquias.
De este modo, aunque la Stella Maris de la Roca del Diablo y la histórica Madonna Bianca de Portovenere sean físicamente distintas, ambas se fusionan en el alma de los pescadores, marineros y familias de la costa de Liguria. Mientras el gran público contempla con asombro la firmeza del mármol frente al mar, los fieles locales encuentran en ella el recordatorio perenne de que la Estrella del Mar guía y acompaña a quienes se adentran en el oleaje, llevándolos siempre de vuelta a un puerto seguro.