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Monseñor José Ángel Sáiz Meneses se funde en un abrazo con uno de los internosArzobispado de Sevilla

Una veintena de presos participa en el primer Cursillo de Cristiandad en una prisión de Sevilla

Monseñor José Ángel Saiz Meneses presidió la última sesión y vivió algunos momentos de especial cercanía con los internos

El centro penitenciario Sevilla II, en Morón de la Frontera, ha acogido este fin de semana una experiencia inédita para el movimiento de Cursillos de Cristiandad de la archidiócesis: la celebración de su primer cursillo en una prisión. Veinte internos han participado en esta iniciativa, organizada por el secretariado diocesano, en unos días marcados por la oración, la convivencia y el encuentro personal con Jesucristo.

La sesión de clausura estuvo presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, quien afirmó que «para vosotros comienza ahora ese camino de continuidad, acompañamiento y encuentro con el Señor, sostenido por la comunidad cristiana y por quienes colaboran en la pastoral penitenciaria».

Algunos de los participantes y de los voluntarios en el cursilloArzobispado de Sevilla

«Jesucristo está en nuestras vidas para salvarnos», «La Iglesia somos nosotros» y «mirar, seguir y amar a Jesús» son algunas de las reflexiones que más han calado en los reclusos, que también pusieron el acento en la importancia de la oración y del encuentro personal con Dios. «La fe se apoya en la oración y es fruto de nuestra relación con Dios», expresaron los internos durante la puesta en común. «La Iglesia es la casa y madre de todos», han destacado los participantes, junto a la importancia de «vivir los sacramentos con pasión y amor» y «abrir el corazón hacia los demás como Dios quiere».

«El cursillo ha supuesto una oportunidad para que los internos se acercaran al Evangelio desde sus propias circunstancias vitales, descubriendo la posibilidad de iniciar un camino nuevo desde la fe y la confianza en Dios», ha destacado uno de los responsables del cursillo.