Activistas por los derechos de las minorías protestan contra la condena a muerte de un cristiano en Karachi en 2024
Pakistán ejecutará a un cristiano de 49 años acusado de blasfemia
Su hermano, sin embargo, que estaba acusado del mismo delito en el mismo caso, fue absuelto por falta de pruebas
El Tribunal Supremo de Pakistán ha confirmado la sentencia de muerte de un hombre cristiano en un caso de blasfemia, absolviendo a su hermano por falta de pruebas, lo que ha llevado a los defensores de los derechos humanos a preguntarse cómo es posible que las mismas pruebas se apliquen de manera diferente en su contra.
El veredicto, recogido por UCA News y hecho público el pasado 7 de octubre, fue ratificado por un tribunal presidido por el juez Muhammad Hashim Khan Kakar, quien desestimó la apelación de Qaiser Ayub, de 49 años. Supuestamente, el acusado habría publicado material blasfemo en internet, pero absolvió a su hermano, Amoon Ayub, de 46 años, por falta de pruebas.
El caso contra los hermanos, originarios de la ciudad de Lahore, se remonta a 2011, cuando supuestamente publicaron contenido blasfemo en un sitio web registrado a nombre de Qaiser.
Qaiser, licenciado en informática, ha sostenido que cerró el sitio web en 2009, pero un conocido musulmán, Shahryar Gill, lo reactivó manteniendo el nombre de Qaiser en la información de derechos de autor.
Tras salir a la luz la acusación de blasfemia, los hermanos abandonaron Pakistán y se trasladaron a Singapur y posteriormente a Tailandia. Qaiser fue arrestado a su regreso a Lahore en 2014, mientras que Amoon fue arrestado en 2015.
En 2018, un tribunal de primera instancia condenó a muerte a ambos hermanos. En 2022, el Tribunal Superior de Lahore confirmó sus condenas.
«Devastador»
El Centro de Asistencia Legal y Conciliación (CLAAS), un grupo interreligioso que ayudó a los hermanos en el caso, calificó el fallo de la Corte Suprema de «devastador».
«Celebramos la absolución de Amoon, pero si las pruebas contra un hermano eran insuficientes, ¿cómo se puede condenar al otro a la horca basándose en las pruebas del mismo caso?», preguntó Nasir Saeed, director del grupo.
Saeed instó al gobierno a perdonar la vida de Qaiser, ya que los hermanos habían perdido más de 12 años en procesos judiciales, mientras que su familia, especialmente la esposa y los tres hijos de Qaiser, vivían bajo constantes amenazas.
El grupo interreligioso también hizo un llamamiento al gobierno británico y a la comunidad internacional para que plantearan el caso de Qaiser ante las autoridades paquistaníes.
El artículo 295-C del Código Penal de Pakistán prescribe la pena de muerte para quienes profieran comentarios despectivos contra el profeta Mahoma.
La blasfemia sigue siendo un tema extremadamente delicado en Pakistán, donde incluso las acusaciones no probadas pueden desencadenar la violencia de las turbas.
Los medios de comunicación documentaron al menos cinco absoluciones de cristianos acusados de blasfemia en Pakistán entre 2025 y 2026, incluso mediante fallos del Tribunal Supremo.