Varias mujeres cristianas iranís rezan en la iglesia
«Espero que te ahorquen. Si no, lo haré yo»: la brutal amenaza de un padre a su hijo converso al cristianismo
Numerosos cristianos sufren la violencia y la marginación en países de mayoría musulmana, donde la apostasía llega a estar penada con la muerte
«Espero que decidan colgarte. Si no lo hacen, seré yo mismo quien te ponga la soga alrededor del cuello». Las palabras son aterradoras, máxime sabiendo que se las espetó un hombre iraní a su propio hijo, que se había convertido al cristianismo. Las ha recogido The Catholic Herald del libro I Am N (Yo soy N), una obra que reúne testimonios de cristianos que viven bajo la amenaza continua de islamistas radicales.
Hussein es el nombre ficticio del joven de 17 años que recibió la amenaza de muerte de boca de su propio padre, un hombre musulmán que había servido en el ejército de Irán. El joven estaba atrapado en las drogas, y un día, en medio de su desesperación, se topó con un programa cristiano mientras cambiaba de canal. «A pesar de las restricciones del régimen islámico sobre el cristianismo, muchos iraníes se encuentran con la enseñanza cristiana a través de medios de comunicación como el programa que descubrió Hussein», matiza el libro.
'I am N' ('Yo soy N') recoge decenas de testimonios de conversos en países musulmanes
«El presentador del programa de televisión explicó que Jesús había muerto por nuestros pecados y quería una relación con nosotros. 'Dios te ama, seas embajador o drogadicto», dijo el predicador. «Tú importas para él», subrayó.
«Las palabras penetraron en el corazón y la mente de Hussein, y ese día depositó su confianza en Cristo. Donde antes había desesperanza, ahora había esperanza y amor por los demás», prosigue. Pero esa decisión, claro, tuvo sus consecuencias. Su propio padre le denunció ante las autoridades por apostasía, y pronunció las terribles palabras de amenaza contra él.
Romper con la familia
El joven, como tantos otros que aparecen en el libro, se vieron obligados a huir y a romper toda relación con sus familias para esquivar la muerte. «Dos años después de haber entregado su vida a Jesucristo, Fareena aún no se lo había contado a nadie», revela el portal evangélico La voz de los mártires. «Como la mayoría de los nuevos cristianos en Irán, temía las represalias que sufriría si su familia se enteraba de que había abandonado el islam. Dado que hacerlo es ilegal en este país musulmán, los nuevos cristianos suelen ser encarcelados tras hacer pública su fe», explica. Ella encontró una iglesia clandestina donde vivir su fe ya que, según destaca el mismo portal, «el número de creyentes crece más rápido en Irán que en cualquier otro lugar del mundo».
Muchos creyentes se juegan la vida regalando Biblias, que depositan anónimamente en los buzones de sus vecinos. En otros casos, como el de Aref y su esposa, Liana, se les acercó un hombre mientras paseaban por el parque que les habló brevemente de Dios y les regaló una Biblia. «Aref la echó un vistazo rápido y, al llegar a casa, la colocó en una estantería», explica el portal evangélico.
«Meses después, Aref tuvo un sueño en el que veía una luz que brillaba intensamente desde la estantería y una voz que decía: 'Te revelaré el verdadero camino. Allí me encontrarás'», agrega. «A la mañana siguiente, pensé en mi sueño», dijo, «y luego fui a la estantería y tomé la Biblia después de ocho meses». Tras leer algunos pasajes, Aref volvió a la primera página y encontró la información de contacto del hombre que se la había dado. «Le llamé para preguntarle sobre mi sueño y las preguntas que me surgían acerca de Dios», rememora Aref. Poco después comenzaría el camino que le llevaría, junto a su mujer, al bautismo.