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El presidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, presenta la memoria de actividad de su archidiócesisEFE

«Creyentes o no creyentes, todos estamos unidos en lo esencial: la vida», afirma Argüello sobre el funeral de Estado

«Lo más importante de todo es la dignidad de la vida humana», se trate de «una fiesta o de un duelo», señala el arzobispo de Valladolid

La catedral de Toledo acogerá el 10 de noviembre el funeral de Estado por las 69 víctimas mortales del accidente ferroviario del 28 de octubre en Urda (Toledo) al que se ha referido el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Argüello, como una ceremonia para el consuelo y la exaltación de la «dignidad de la vida humana», al margen de creencias o credos religiosos.

«Lo más importante de todo es la dignidad de la vida humana», se trate de «una fiesta o de un duelo», ya que «para los creyentes o no creyentes todos estamos unidos en lo esencial: la vida», ha reflexionado este jueves en Valladolid durante la presentación del balance económico del ejercicio de 2025 en la archidiócesis que pastorea.

Este tipo de celebraciones, ha proseguido, «tiene un doble significado: la cristiana para los creyentes a través de un rito que es eclesial pero también ciudadano con la presencia de personas que representan a la sociedad», entre ellas los reyes, así como responsables de las administraciones públicas, según recoge Efe.

Durante su intervención, se ha referido a la solidaridad de la archidiócesis de Toledo con las familias de los heridos y de las víctimas morales durante las primeras horas del accidente mediante la puesta a disposición de residencias diocesanas, casas sacerdotales y otros servicios.

«No quita drama, dolor y desesperación, pero esta presencia, esta acogida, es una respuesta connatural a la vida de la Iglesia», ha señalado.