En 1263, en la localidad de Bolsena, Italia, la Sagrada Hostia sangró profusamente ante las dudas de fe de un sacerdote germano. Este prodigio llevó al Papa Urbano IV a instituir la festividad mediante la bula Transiturus de hoc mundo para toda la Iglesia. Hoy, aquel corporal ensangrentado se custodia en Orvieto como prueba de la presencia real de Cristo. Es el origen de una tradición milenaria que ensalza el misterio de la Eucaristía.
La presente imagen muestra la Procesión del Corpus Christi organizada a 4 de junio de este año en Sevilla. Un año más, se ha cumplido la tradición de siglos atrás con la Solemne Procesión del Corpus Christi en Sevilla. A las 11 de la mañana ha salido a la calle la Custodia de Arfe que ha recorrido las calles del centro de Sevilla.