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En marzo, fueron elegidos como presidente y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española Luis Argüello, arzobispo de Valladolid, y el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid. Lo primero que hicieron tras su nombramiento fue salir a las puertas de la sede de los obispos en Madrid a conversar con víctimas de abusos en el seno de la Iglesia que se manifestaban en la calle Añastro de Madrid

El cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, y monseñor Luis ArgüelloEuropa Press

El Vaticano empieza a dibujar el viaje del Papa a España: «Ya se han dado los primeros pasos»

La reunión de Cobo, Argüello y Omella con la Secretaría de Estado no sirvió para cerrar fechas ni agendas, pero sí para algo clave: confirmar que el proyecto existe y que ha sido impulsado directamente por el Pontífice

Los obispos españoles han vuelto esta semana al Vaticano con una carpeta todavía ligera, pero con una idea clara encima de la mesa: el Papa quiere ir a España y la Santa Sede ha activado ya el primer engranaje para hacerlo posible. La Secretaría de Estado ha convocado a la presidencia de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Argüello, y a los cardenales de Madrid, José Cobo, y Barcelona, Juan José Omella, para empezar a diseñar, al menos sobre el papel, un viaje que apunta al próximo junio y que por ahora se mueve en el terreno de los borradores.

La reunión, celebrada este viernes en Roma, no sirvió para cerrar fechas ni agendas, pero sí para algo clave: confirmar que el proyecto existe y que ha sido impulsado directamente por el Pontífice. «Esto ha partido directamente de él. Ha sido una iniciativa suya», ha asegurado el cardenal José Cobo tras el encuentro. «Es una primera reunión para empezar a pensar y plantear una visita del Santo Padre a España», explicó. «Ya se han dado los primeros pasos, aunque esto es un proceso largo, con diálogo con el Gobierno y con todas las autoridades del Estado», aseveró.

Según detalló Cobo en un canutazo improvisado junto a la oficina de prensa de la Santa Sede, el primer esquema que maneja el Vaticano contempla tres paradas principales: Madrid, Barcelona y Canarias. «Son las primeras sedes que se han planteado. Es un primer borrador que tiene que ver el Santo Padre y que después él matizará», señaló. La duración sería «media», de unos tres o cuatro días, aunque todo queda supeditado a la decisión final del Papa y a una agenda internacional especialmente cargada.

Todavía sin anuncio oficial, el viaje se encuentra en una etapa preliminar, en la que se combinan cuestiones pastorales y coordinación con las autoridades civiles. Recientemente, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, subrayó precisamente que será la Santa Sede la que dé el paso definitivo: «Tendrá que ser el Vaticano, por supuesto, el que dé noticia oficial de ese viaje, en qué términos, a qué ciudades, en qué fechas. Pero ese asunto está avanzando».

Uno de los elementos más significativos del posible itinerario es Canarias, una visita que conectaría directamente el fenómeno migratorio, «un tema que el Papa León ha acogido desde el inicio», apuntó Cobo, recordando además que el Papa Francisco ya tenía en mente ese destino.

Por ahora, no hay actos concretos cerrados, más allá de menciones obvias como la Sagrada Familia en Barcelona o los grandes espacios de Madrid. Tampoco hay confirmación de fechas —aunque se ha hablado de junio, sin aval oficial— ni de ampliaciones a otras comunidades. «Hemos presentado muchas invitaciones, pero no debemos agotar al Santo Padre», bromeó el cardenal.

Lo único que Cobo dio por seguro fue la voluntad del Pontífice: «Sí, el Papa quiere ir a España. Si se dan las condiciones y se puede organizar con el tiempo necesario». El resto, insistió, llegará cuando el Vaticano decida que es el momento. Mientras tanto, el viaje empieza a tomar forma, aunque sea todavía en lápiz.

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