Para su primer año presidiendo la celebración, el papa encargó las oraciones y los rezos de cada estación al fraile Francesco Patton, quien fuera custodio de Tierra Santa hasta el pasado junio. A través de las oraciones, se ha buscado eludir a la guerra en Oriente Medio y Príximo, además de orar por las mujeres víctimas de trata, los migrantes y los «niños sin infancia».