El Papa León XIV durante el rezo del Ángelus en el Palacio Apostólico
El Papa pide a los cristianos una vida coherente con su fe y no convertir la religión en «rutina»
El Papa también pidió un compromiso para garantizar «la seguridad y la legalidad» de las industrias mineras africanas después de un accidente mortal en la República Centroafricana
Durante el rezo del Ángelus este domingo desde el Palacio Apostólico del Vaticano, el Papa León XIV reflexionó sobre el pasaje evangélico: «¿Quién decís vosotros que soy yo?».
Este pasaje, quizás uno de los más célebres en los que Jesús plantea la cuestión de la verdad –junto con la contundente afirmación pronunciada ante sus discípulos «yo soy el camino, la verdad y la vida», o aquel diálogo en el que Pilato pregunta «¿qué es la verdad?» después de que Jesús le dijera que «todo el que busca la verdad escucha mi voz»– encierra una cuestión «fundamental para los discípulos de todos los tiempos».
En ese sentido, León XIV subrayó que los cristianos deben llevar una vida coherente con la fe, no convertir la fe en una «rutina», para lo cual deben «profundizar» en el mensaje evangélico y trabajar para redescubrir a Cristo y la Palabra.
«La fe no se nos ha dado de golpe para siempre. Al contrario, tenemos la necesidad de redescubrir siempre el rostro de Cristo y su Evangelio, de profundizar en su mensaje y de renovar las de elecciones de nuestra vida, para que sean coherentes con cuanto profesamos, venciendo la tentación de creer que ya sabemos todo, y de hacer de la fe una rutina», fueron las palabras del Pontífice.
Tras el rezo, el Papa tuvo unas palabras de recuerdo para el continente africano, en particular, recordó a las víctimas de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo y de un accidente minero en la República Centroafricana.
«En mis oraciones recuerdo con frecuencia a la República Democrática del Congo. En particular, por el avance de la epidemia de ébola que, lamentablemente, está provocando muchas víctimas. Pido una respuesta por parte de la comunidad internacional que implique también a la comunidad local en el trabajo de prevención para salvar vidas humanas».
«Permanezco cercano también a la población de la República Centroafricana, que llora a las víctimas del colapso de una mina en Zamboyé. Que el Señor acoja a cuantos han perdido la vida y sostenga el compromiso para garantizar la seguridad y la legalidad de los lugares mineros». El accidente, que tuvo lugar el pasado 20 de agosto, ha dejado más de 100 víctimas mortales y numerosos heridos
El Papa pronunció estas enseñanzas un día después de s visita a la República de San Marino y a la ciudad italiana de Rímini, donde participó en el encuentro por la amistad y entre los pueblos.