Una mujer mirando sandías en el supermercado

Una mujer mirando sandías en el supermercadoFreepik

Salud

Estos son los trucos infalibles para elegir la mejor sandía del supermercado

Muchas veces nos guiamos por su aspecto y no siempre acertamos

En verano es muy típico consumir sandías por su jugosidad y por ser una fruta muy refrescante. Además de contener aproximadamente un 90 % de agua, también proporciona grandes aportes vitamínicos (vitamina B, sales, fibra, minerales, entre otros). Pero cuando la compramos, ¿sabemos realmente cuál es la mejor?

Muchas veces nos guiamos por su aspecto y no siempre acertamos, pues puede estar demasiado madura, verde o porque resulta insípida. Lo cierto es que existen trucos o consejos a seguir para comprar la más firme.

Rubén García, experto en Nutrición y deportista, a través de un vídeo publicado en su perfil de Instagram, donde ya acumula más de 1,4 millones de seguidores, comparte una serie de consejos para no fallar a la hora de elegir la sandía.

Lo primero es distinguir entre la parte superior y la inferior. En la zona de debajo de la sandía se puede apreciar un círculo, que es el que está en contacto con la tierra durante su tiempo en cultivo y el que arroja información relacionada con su punto de maduración. El experto recomienda fijarse en eso y evitar aquellas que presentan uno de mayor tamaño.

Segundo, hay que prestar atención al color de la base. En este caso, debemos fijarnos en aquellas que tienen un tono amarillo más bien oscuro, lo que se entiende como un símbolo de madurez. Por el contrario, si es amarillo tirando a verde o directamente verde, lo más probable es que no haya alcanzado el punto de maduración adecuado.

También, el experto recomienda estar alerta ante «las manchitas marrones», ya que son «una señal de que las abejas las han polinizado u otros insectos han pasado por ahí por lo dulce que es», explica.

El tacto y el olor también da muchas pistas, sobre todo, el punto de madurez de esta. Las buenas sandias suelen desprender un olor dulce, especialmente en la zona del péndulo. En el caso de que este no huela a nada, lo más probable es que esté verde y si su olor es similar al del vinagre, es posible que la fruta ya se haya pasado y no se pueda comer.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la sandía tiene que estar ante todo firme y dura, sin zonas blandas que puedan indicar que ha sufrido golpes. Aquellas con defectos aparentes, grietas o golpe, es mejor dejarlas a un lado y no seleccionarlas.

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