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El consumo de alcohol altera regiones cerebrales relacionadas con la recompensa y la decisiónGTRES

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El alcohol altera la expresión genética en regiones clave del cerebro humano vinculadas a la vulnerabilidad a las recaídas

El consumo prolongado de alcohol provoca alteraciones significativas en la expresión genética de regiones cerebrales fundamentales para la recompensa, el control de los impulsos y la toma de decisiones, según un estudio liderado por investigadores del Instituto de Neurociencias, centro mixto de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La investigación, publicada en la revista Addiction, aporta nuevos avances sobre los mecanismos biológicos de la adicción al alcohol y señala posibles dianas terapéuticas.

Los hallazgos ayudan a explicar por qué las personas con trastorno por consumo de alcohol muestran una mayor vulnerabilidad a las recaídas y un deterioro del control ejecutivo.

El profesor de la UMH Jorge Manzanares, autor principal del estudio explica: «El trastorno por consumo de alcohol es una de las principales causas de enfermedad y muerte en todo el mundo. Sin embargo, a pesar de su enorme impacto social y sanitario, las opciones de tratamiento disponibles siguen siendo limitadas» y añade: «Comprender los cambios que se producen en el cerebro tras décadas de consumo de alcohol es esencial para desarrollar terapias más eficaces», añade.

Para abordar esta cuestión, los investigadores explican en un comunicado que analizaron tejido cerebral post mortem de individuos que habían consumido alcohol crónicamente durante un promedio de 35 años. El estudio se centró en el sistema endocannabinoide, una red neurobiológica clave involucrada en la recompensa, la motivación y las conductas adictivas.

El sistema endocannabinoide regula funciones cerebrales fundamentales como el placer, el estado de ánimo, la memoria y la respuesta al estrés. Está compuesto por receptores –incluidos los CB1 y CB2– , sus ligandos endógenos y enzimas responsables de la degradación de estos, como la FAAH y la MGLL . «Este sistema actúa como un modulador preciso de la actividad cerebral y desempeña un papel fundamental en la recompensa y la motivación», explica Manzanares.

Estudios previos habían demostrado que el alcohol interactúa con el sistema endocannabinoide, pero la evidencia en tejido cerebral humano era escasa. Este estudio proporciona una visión detallada de cómo el consumo crónico de alcohol altera la expresión de genes endocannabinoides clave en regiones cerebrales cruciales para la adicción.

Expresión génica

Los investigadores examinaron dos componentes centrales del sistema mesocorticolímbico: la corteza prefrontal, involucrada en el juicio, la planificación y la toma de decisiones, y el núcleo accumbens, un centro central para el procesamiento de recompensas y la formación de hábitos.

En comparación con muestras de control de personas sin adicción, el tejido cerebral de personas con trastorno por consumo de alcohol mostró desequilibrios marcados en la expresión génica. La expresión del gen del receptor CB1 aumentó un 125 % en la corteza prefrontal y un 78 % en el núcleo accumbens. «El CB1 está estrechamente relacionado con el reforzamiento de las conductas adictivas y el riesgo de recaída», explica la profesora de la UMH María Salud García-Gutiérrez , primera autora del estudio.

En cambio, la expresión del gen del receptor CB2 disminuyó aproximadamente un 50 % en ambas regiones. «Dado que el CB2 tiene funciones neuroprotectoras y antiinflamatorias, su reducción sugiere un debilitamiento de las defensas cerebrales contra el daño inducido por el alcohol», señala García-Gutiérrez.

El estudio también reveló alteraciones notables en el receptor GPR55, considerado durante mucho tiempo «huérfano» debido a la incertidumbre sobre su ligando natural. La expresión de GPR55 aumentó un 19 % en la corteza prefrontal, pero disminuyó un 51 % en el núcleo accumbens. Este es el primer estudio que documenta cambios en la expresión del gen GPR55 en personas con trastorno por consumo de alcohol.

Además, los investigadores detectaron cambios regionales en la FAAH, la enzima responsable de la degradación de la anandamida, un endocannabinoide implicado en la ansiedad y la recompensa. La expresión del gen FAAH se redujo en la corteza prefrontal, pero aumentó un 24 % en el núcleo accumbens, lo que podría alterar la disponibilidad y la señalización de los endocannabinoides.

El alcohol, por sí solo, modifica la expresión génica en regiones cerebrales clave para la adicciónMaría Salud García-Gutiérrez

Una de las principales fortalezas del estudio es el uso de muestras de tejido cerebral del Centro de Recursos Tisulares de Nueva Gales del Sur (Australia). Todas las muestras provinieron de personas con trastorno crónico por consumo de alcohol que no consumían otras drogas ilegales, lo que permitió a los investigadores aislar los efectos específicos del alcohol en el cerebro humano. «Este enfoque proporciona una visión mucho más clara de cómo el alcohol, por sí solo, modifica la expresión génica en regiones cerebrales clave para la adicción», explica García-Gutiérrez.

Según los autores, estos hallazgos ayudan a explicar por qué las personas con trastorno por consumo de alcohol muestran una mayor vulnerabilidad a las recaídas y un deterioro del control ejecutivo. Identificar qué componentes del sistema endocannabinoide se alteran y en qué parte del cerebro se producen estos cambios abre la puerta a estrategias terapéuticas más específicas y personalizadas.

Identificar qué componentes del sistema endocannabinoide se alteran y en qué parte del cerebro se producen estos cambios abre la puerta a estrategias terapéuticas más específicas y personalizadas.

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