Es importante mantener una buen higiene dental

Es importante mantener una buen higiene dental

No es solo higiene: los riesgos para la salud de no lavarse los dientes

Una salud bucodental deficiente podría incrementar el riesgo de desarrollar demencia

Con el paso de los años, si no se mantiene una higiene adecuada, la salud de la cavidad oral tiende a deteriorarse. Afecciones frecuentes como la pérdida de piezas dentales, el debilitamiento de la mandíbula o la sequedad bucal afectan la capacidad de masticar, tragar e incluso comunicarse. Aunque muchas de estas condiciones pueden ser tratadas con éxito gracias a los avances de la medicina actual, su persistencia puede tener consecuencias significativas para la salud general.

Pero no solo eso, una salud bucodental deficiente podría incrementar el riesgo de desarrollar demencia, según sostiene un equipo de investigadores del Instituto de Ciencias de Tokio (Science Tokyo), que apunta tanto a causas biológicas como sociales como posibles vías de influencia. A partir de estudios epidemiológicos recientes, los científicos advierten de que problemas como la dificultad para masticar o hablar pueden no solo alterar funciones básicas, sino también incidir negativamente en la vida social del individuo, favoreciendo el aislamiento, un factor de riesgo conocido en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.

Numerosos estudios han establecido vínculos entre la salud bucodental precaria y la aparición de demencia, si bien aún no se ha logrado determinar de forma concluyente cuál es la dirección causal de esta relación. La mayoría de las investigaciones hasta la fecha han abordado la cuestión desde una óptica estrictamente biomédica, analizando cómo determinadas bacterias orales o niveles elevados de inflamación podrían influir en el sistema inmunitario o cerebral. No obstante, se ha dedicado menos atención a los factores sociales que rodean la función bucal, especialmente aquellos relacionados con la capacidad de interacción verbal.

En este marco, un grupo liderado por el profesor Jun Aida, del Departamento de Salud Pública Dental de la Facultad de Posgrado de Ciencias Médicas y Dentales de Science Tokyo, ha realizado una revisión sistemática de la literatura científica más reciente sobre el tema. Los resultados de este trabajo, publicados en la Journal of Dental Research, examinan los avances en técnicas de inferencia causal aplicadas a la relación entre salud oral y demencia.

El estado de la salud bucal repercute en mucho más que el bienestar local de la boca

Los autores de la investigación constataron que muchos de los estudios existentes contemplan una posible relación bidireccional entre ambas variables, empleando para ello encuestas longitudinales que permiten observar los cambios a lo largo del tiempo. Sin embargo, advierten de que en numerosas ocasiones no se toma en cuenta la función cognitiva previa a la primera encuesta, un aspecto que podría ser determinante, ya que influye tanto en la salud bucal futura como en el desarrollo posterior de la demencia, actuando como un factor de confusión clave.

Uno de los principales hallazgos de esta revisión es la identificación de las dificultades para alimentarse y hablar como posibles mecanismos fundamentales que explicarían la asociación entre salud oral y deterioro cognitivo. «Estas funciones tienen un componente social que facilita las interacciones interpersonales y puede reducir el aislamiento social», señala Aida. «Al considerar los múltiples mecanismos directos e indirectos que conducen a la demencia a lo largo de la vida, observamos que una mala salud bucodental posiblemente aumenta el riesgo de demencia a través del aislamiento social causado por los problemas de alimentación y habla».

En paralelo a esta revisión teórica, el mismo equipo llevó a cabo un estudio longitudinal de seis años en el que participaron más de 3.000 personas mayores en Japón. El objetivo era analizar la relación entre la fragilidad oral y la pérdida de peso en edad avanzada. Publicado también en la Journal of Dental Research el 16 de agosto de 2025, este estudio concluyó que la dificultad para masticar es el factor más determinante en la pérdida de peso, superando a otros elementos como la sequedad bucal o la ausencia de dientes.

Ambos trabajos, la revisión bibliográfica y el estudio empírico, refuerzan la tesis de que el estado de la salud bucal repercute en mucho más que el bienestar local de la boca. «En conjunto, nuestros estudios aportan evidencia importante de que la salud bucal afecta no solo a los dientes y la boca, sino también a aspectos más amplios de la salud, como la función cerebral, el estado nutricional y la interacción social», concluye Aida. De cara al futuro, los autores subrayan la necesidad de continuar investigando estas complejas interacciones con el fin de diseñar estrategias de intervención eficaces.

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