El frío no crea la gripe sí que le abre las puertas de par en par para que el virus entre
Por qué algunas personas se contagian de gripe y otras no, según la doctora Marin Berbell
El frío no crea la gripe sí que le abre las puertas de par en par para que el virus entre
Tanto la gripe como el resfriado común son enfermedades causadas por virus que, aunque causadas por infecciones virales diferentes, comparten algunos de sus síntomas, como congestión nasal, malestar general, tos, decaimiento, dolor o la fiebre.
El virus entra en el organismo por el contagio de persona a persona, principalmente a través de las gotitas de saliva y secreciones nasales que se expulsan al toser, hablar o estornudar. Además, el virus se puede transmitir también indirectamente al tocar algo que esté contaminado con el virus de la gripe y al llevar las manos a los ojos, la nariz o la boca.
La Dra. Sara Marin Berbell (@uncafecontudoctora), especialista en Microbiota y Salud femenina, explica en su canal de Instagram por qué unas personas se contagian y otros no. «La clave no está en el virus sino en como está tu cuerpo cuando este entra. Las células de la mucosa nasal liberan unas vesículas microscópicas que actúan como trampas, el virus se pega a ellas y muchas veces no llegan ni a infectar. Pero si vas poco abrigado y pasas frío, la nariz se enfría y se reseca, de esta forma se liberan menos vesículas defensivas y el moco protege peor».
La doctora asegura que aunque es cierto que el frío no crea la gripe sí que le abre las puertas de par en par para que el virus entre. «Si vienes de una semana con mucho estrés, mucho trabajo o de exámenes el cuerpo está en alerta, el cortisol está alto y prioriza sobrevivir. Esto frena tus defensas y como consecuencia se enferma».
Por último, la especialista en microbiota afirma que el virus no afecta igual a hombres que a mujeres. «Las mujeres tenemos un punto positivo porque nuestro sistema inmune es más fuerte, reaccionamos antes al virus y muchas veces ni tan siquiera nos enteramos de que lo tenemos. Los hombres reaccionan más tarde, el virus avanza más y notan más los síntomas».
Cuando varias estas cosas coinciden la barrera falla, el virus entra, se multiplica y tu cuerpo responde con fiebre y dolor. Los síntomas no son el virus atacándote, son tu cuerpo defendiéndose.
En conclusión, la doctora explica que lo mejor es «abrigarse bien, tomarse un buen caldito de la abuela y si lo necesitas, puedes usar antigripales para aliviar los síntomas mientras tu cuerpo se recupera. Se puede tomar vitamina C, paracetamol para fiebre y dolor y cafeína para disminuir la fatiga».