Puntas abiertas

Puntas abiertasHrecheniuk Oleksii

Cada cuánto tiempo hay que cortar las puntas para sanear el pelo

Estas son las zonas más sensibles a los cambios de temperatura

El otoño suele ser una época especialmente dañina para las puntas del cabello, que constituyen la parte más antigua y frágil de la melena. Estas zonas capilares son las primeras en resentirse ante los cambios estacionales: la bajada de las temperaturas, la sequedad del ambiente y la exposición constante a la calefacción en interiores provocan la pérdida de hidratación y el debilitamiento de su estructura.

Afortunadamente, en la actualidad existen numerosas alternativas, tanto tratamientos profesionales como productos específicos para su cuidado, entre ellos sérums, champús, mascarillas, acondicionadores y aerosoles.

Durante esta época del año confluyen diversos factores que favorecen el deterioro capilar. El aire seco, el frío, la merma de humedad natural y el ambiente artificialmente cálido de interiores contribuyen a que el cabello pierda su elasticidad, se vuelva quebradizo y termine por abrirse en las puntas.

La principal recomendación para evitar este daño consiste en garantizar una hidratación adecuada, al menos una o dos veces por semana, mediante productos formulados con aceites vegetales como el de coco o el de argán, conocidos por su eficacia al restaurar la humedad natural del cabello. Asimismo, la manteca de karité, ampliamente utilizada en cosmética capilar, aporta nutrientes esenciales que ayudan a prevenir la rotura.

Cortes periódicos

Una medida preventiva sencilla, pero eficaz es realizar cortes periódicos de puntas cada seis u ocho semanas. No se trata de recurrir a cambios drásticos de imagen, sino de recortar apenas unos milímetros para eliminar las zonas más dañadas y evitar que el deterioro se extienda hacia el resto del cabello.

Además, en el cuidado doméstico conviene moderar el uso de herramientas térmicas como planchas o rizadores. Si se emplean, es imprescindible aplicar antes un protector térmico y procurar que la temperatura sea moderada, limitando su uso a un máximo de dos veces por semana. En el caso del secador, lo ideal es mantener cierta distancia respecto al cabello para minimizar su impacto negativo.

Se recomienda usar un protector térmico cuando se utilice plancha o tenacillas

Se recomienda usar un protector térmico cuando se utilice plancha o tenacillas

Productos recomendados

El empleo de aceites naturales directamente sobre las puntas representa una solución eficaz para nutrirlas y sellar la cutícula. Aceites como el de jojoba, oliva o almendras aportan una capa protectora que preserva la hidratación. Especialistas capilares de David Künzle recomiendan el uso conjunto de un champú antifrizz con un acondicionador sin aclarado para potenciar la hidratación –el producto Vital Nutrition de Keune Haircosmetics es uno de los más destacados–, además de aplicar una mascarilla capilar semanal y sérums de uso diario. Para el peinado, se pueden emplear aceites específicos o aceite de coco como acabado final.

Gorros con forro de seda o satén

Otra recomendación importante es optar por productos libres de sulfatos, como el champú sólido de la marca andaluza Di Oleo, que, gracias a su alta concentración de aceite de oliva virgen extra, limpia en profundidad sin resecar y deja el cabello visiblemente más hidratado. En esta misma línea, firmas internacionales como la australiana O&M o la sueca Maria Nila ofrecen soluciones eficaces para tratar las puntas secas.

Más allá de los productos, algunos hábitos cotidianos pueden marcar la diferencia. Es aconsejable, por ejemplo, utilizar gorros con forro de seda o satén durante el invierno, ya que los confeccionados con lana o materiales sintéticos pueden generar fricción y dañar la fibra capilar. Los tejidos más suaves permiten que el cabello se deslice sin resistencia, evitando el frizz.

También se recomienda el uso de cosméticos capilares sin enjuague con propiedades antiencrespamiento. Estos productos ayudan a sellar la hidratación y ofrecen una barrera de protección contra las agresiones externas. Es fundamental que estén compuestos por ingredientes naturales y, sobre todo, que no contengan alcohol, ya que este compuesto contribuye notablemente a la deshidratación de las puntas.

Humidificador en el hogar

Finalmente, la instalación de un humidificador en el hogar puede ayudar a contrarrestar la sequedad del ambiente provocada por la calefacción, manteniendo una atmósfera más saludable para el cabello.

En definitiva, el cuidado de las puntas requiere constancia, atención y una combinación de buenos productos con hábitos adecuados. La prevención, en este caso, es la mejor estrategia para conservar un cabello sano y fuerte durante todo el otoño.

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