Clint Eastwood

Clint EastwoodGTRES

El ejercicio y la dieta 90/10 de Clint Eastwood para alcanzar los 96 años

Su compromiso con la salud comenzó tras la muerte prematura de su padre

A sus 96 años recién cumplidos, Clint Eastwood acaba de alcanzar un nuevo hito vital. Según reveló su hijo, Kyle Eastwood, al canal France 3, el actor y director se ha retirado discretamente del cine, poniendo fin a una de las carreras más longevas y exitosas de Hollywood.

Durante décadas, Eastwood ha sorprendido por una vitalidad física y mental poco habitual, manteniéndose activo tanto delante como detrás de las cámaras a edades en las que muchos de sus contemporáneos ya habían abandonado la profesión. Sin embargo, el intérprete siempre ha atribuido esa longevidad a una filosofía de vida sencilla: «No metas basura en tu cuerpo».

Su compromiso con la salud comenzó tras la muerte prematura de su padre por una enfermedad cardiovascular. Según recoge la revista Hello!, Eastwood explicó en una ocasión a un amigo: «Perderlo me hizo darme cuenta de que la vida puede ser corta. Si no te cuidas, puede que no tengas tiempo para las cosas que te gustan». Aquella experiencia marcó el inicio de unos hábitos saludables que mantendría durante toda su vida.

En una entrevista concedida en 2018 al presentador Jimmy Kimmel, cuando le preguntaron si consumía nachos o alitas de pollo, respondió sin rodeos: «Nada de esa porquería». El cineasta asegura seguir la conocida regla del 90/10: mantener hábitos saludables el 90 % del tiempo y reservar el 10 % restante para algún capricho ocasional.

Una dieta adelantada a su tiempo

El biógrafo Shawn Levy, autor del libro Clint: The Man and the Movies, ha documentado ampliamente las costumbres que han acompañado al actor durante décadas.

En un artículo publicado en Air Mail, Levy describe a Eastwood como un «adicto al gimnasio y al fitness de toda la vida» y destaca que sigue una «dieta orgánica y baja en grasas» desde los años cincuenta, «cuando los brotes de alfalfa y el yogur se consideraban exóticos». Además, recordaba que ya en los años sesenta promovía los beneficios del sushi, mucho antes de que este alimento se popularizara en Occidente.

Su alimentación se basa principalmente en proteínas magras, como el salmón y el pollo, junto con una amplia variedad de verduras. Entre sus alimentos habituales destacan el brócoli, los espárragos y las legumbres, ricos en fibra, vitaminas y minerales. También limita el consumo de carbohidratos y evita las bebidas azucaradas, sustituyéndolas por agua, una práctica que considera fundamental para mantener la claridad mental y unos niveles de energía constantes.

Ejercicio adaptado

La actividad física ha sido otro de los pilares de su estilo de vida. El entrenamiento de fuerza ha sido uno de los pilares de su rutina desde la juventud, en una época en la que el uso de pesas estaba lejos de gozar de la popularidad actual. Eastwood ha mantenido durante décadas una relación constante con este tipo de ejercicio, al que atribuye parte de su buen estado físico.

«En aquella época todo era entrenamiento con peso libre», comentaba el actor en una entrevista para Muscle & Fitness. «Pero a mí me gustaba levantar pesas porque siempre me sentía bien después de entrenar. También me gustaba beber mucha cerveza y pensé que levantar pesas era una buena manera de mantenerme en forma».

Con el paso de los años, el intérprete fue adaptando sus entrenamientos para priorizar la movilidad, la fuerza funcional y la prevención de lesiones, aunque sin abandonar por completo el trabajo de musculación que le ha acompañado durante gran parte de su vida. Actualmente, el golf y las caminatas forman parte de su día a día.

El papel de la meditación

Más allá de la alimentación y el ejercicio, Eastwood ha mantenido una práctica constante de meditación durante casi medio siglo. Según Levy, practica Meditación Trascendental (MT) desde mediados de la década de 1970, habitualmente dos veces al día, incluso durante los periodos de mayor actividad profesional.

«En efecto, sobre todo mientras trabajaba», escribió el biógrafo. «Todo esto mientras interpretaba al Hombre sin nombre, a Harry el Sucio y a otros personajes que encarnaban el derramamiento de sangre».

La combinación de una alimentación equilibrada, ejercicio regular, control del estrés y moderación parece haber sido la fórmula personal de Eastwood para mantenerse activo durante más de nueve décadas. Un modelo de hábitos saludables que comenzó mucho antes de que conceptos como longevidad o envejecimiento saludable se convirtieran en tendencia.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas