Consumir más cafeína puede mejorar la salud del corazónGTRES

Los riesgos del café con yema de huevo, la bebida italiana del campesino

Los huevos se encuentran entre los alimentos más nutritivos de la dieta. Un huevo de gallina de tamaño medio aporta entre 75 y 90 calorías y constituye una excelente fuente de minerales como fósforo y selenio, además de vitaminas B12, B2, A y D. Su valor nutricional se complementa con una yema rica en grasas saludables y una clara con un alto contenido en proteínas de gran calidad.

Antiguamente eran muchas las recetas que se elaboraban a base de huevo crudo como el famoso 'café del campesino'. Según explica la chef Roberta en sus redes sociales y recoge Europa Press la base de esta receta es un café de moka al que se añade una crema con la yema del huevo batida en crudo y azúcar. Pero ¿qué pasa cuando se consume el huevo en crudo?

Este alimento es para muchos nutricionistas no solo un superalimento, sino también una apuesta segura para una alimentación equilibrada y sana siempre que se cocine correctamente, de lo contrario puede existir un riesgo de contaminación. Ester Nadal Miquel, dietista-nutricionista y miembro de la Academia Española de la Nutrición y Dietética, explica que el principal riesgo asociado al huevo es que esté contaminado con Salmonella: «La única manera de inactivarla es a través de la cocción por encima de los 65 °C. Además, esta inactiva la avidina, una sustancia propia del huevo, que, si no se desnaturaliza, impide la absorción de la biotina. Y, por supuesto, la proteína es de menor digestibilidad» y añade que al cocinarlo, «la proteína se desnaturaliza, se hace más fácilmente digerible y sus nutrientes se absorben mejor».

La elaboración del 'caffè del contadino' es sencilla y combina dos preparaciones. Por un lado, se hace el café en una cafetera italiana a fuego lento, procurando no sobrepasar la válvula y manteniendo una llama suave para que el café suba despacio, tal y como recomienda la chef.

Mientras tanto, se prepara la crema mezclando una yema de huevo con una cucharadita y media de azúcar, batiendo hasta obtener una textura espumosa. Para realizar de forma segura la receta la chef afirma que se puede sustituir la yema cruda por versiones pasteurizadas, aunque la receta tradicional utiliza huevo fresco.