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¿Cuánto duran los alimentos congelados? Lo que sí y lo que no puedes guardar tanto tiempo

Congelar los alimentos permite alargar la vida útil de los productos, tanto crudos como cocinados

Llevar una alimentación equilibrada y consumir productos en buen estado son pilares fundamentales para preservar la salud. La ingesta de alimentos deteriorados puede acarrear serios problemas, ya que estos pueden estar contaminados con bacterias como Campylobacter, Salmonella, Yersinia, Escherichia coli o Listeria, microorganismos capaces de desencadenar enfermedades de diversa gravedad.

Congelar los alimentos permite alargar la vida útil de los productos, tanto crudos como cocinados, pero es esencial conocer cuánto tiempo pueden permanecer congelados sin que ello comprometa su seguridad alimentaria.

Según recoge Eroski Consumer, «la congelación es uno de los sistemas de conservación de los alimentos con una clara ventaja sobre otros como la refrigeración: la prolongación en el tiempo de los productos, tanto crudos como cocinados». Este proceso ralentiza la actividad molecular de los alimentos, lo que conduce a que los microorganismos queden en estado latente, aunque no se eliminen por completo. Sin embargo, si la congelación no se realiza adecuadamente o se efectúa de forma demasiado lenta, el agua presente en los alimentos puede transformarse en cristales de hielo que dañan sus fibras, mermando así su calidad.

La agencia estadounidense de seguridad alimentaria FoodSafety.gov indica que la duración de un producto congelado depende de su fecha de caducidad, del método de preparación y del modo en que ha sido almacenado. No obstante, existen recomendaciones generales sobre el tiempo máximo de congelación de diferentes tipos de alimentos.

Carnes

Productos como los perritos calientes, embutidos o fiambres pueden conservarse en el congelador entre uno y dos meses. Las salchichas, desde la fecha de compra, mantienen su calidad durante ese mismo periodo. En cuanto a las hamburguesas y la carne picada, se aconseja consumirlas entre tres y cuatro meses.

Las carnes frescas de res, ternera, cordero y cerdo (en formato de filetes, chuletas o piezas para asado) se conservan en buen estado de cuatro a doce meses. En el caso del pollo y el pavo, su duración depende de su presentación: en trozos, hasta nueve meses; enteros, hasta un año.

Pescados y mariscos

Los pescados grasos, como el atún, el salmón o la caballa, tienen una vida útil más limitada, entre dos y tres meses. En contraste, el pescado blanco puede mantenerse congelado de seis a ocho meses. El pescado ahumado, por su parte, no debería superar los dos meses en el congelador.

Los mariscos como el cangrejo y la langosta pueden congelarse entre dos y cuatro meses, mientras que gambas y camarones presentan una mayor resistencia, entre seis y dieciocho meses. En el caso de los bivalvos, como mejillones o almejas, el tiempo recomendado es de tres a cuatro meses. Los calamares, por último, pueden permanecer en el congelador entre seis y dieciocho meses.

Frutas, verduras y hortalizas

Las verduras, en líneas generales, conservan sus propiedades durante un año si se congelan correctamente. No obstante, no deben congelarse las ensaladas.

Entre las hortalizas más resistentes destacan los guisantes, habas, tomates o judías verdes, que pueden congelarse hasta doce meses. En cuanto a otras hortalizas, su duración varía: pepinos, diez meses; zanahorias y repollo, ocho meses; remolacha, seis meses; patatas, cuatro meses.

Las frutas también pueden conservarse congeladas entre ocho y doce meses. No obstante, su textura y sabor pueden deteriorarse con el tiempo. Algunas variedades como ciruelas, fresas o arándanos pueden llegar al año sin mayores inconvenientes, mientras que los cítricos apenas resisten tres meses en el congelador.

¿Huevos congelados?

Algunos productos tienen especificaciones particulares. Las claras y yemas de huevo crudas pueden mantenerse hasta un año. Las sopas y guisos se conservan entre dos y tres meses, mientras que los restos de carne cocinada duran de dos a seis meses. Las croquetas pueden estar congeladas entre uno y tres meses, al igual que la pizza.

En cuanto al pan, tartas y repostería, su duración ronda los tres meses. La mantequilla y la margarina se conservan de nueve a doce meses, aunque con respecto al queso, los expertos desaconsejan su congelación, ya que su textura puede verse seriamente alterada.