El plátano es una fuente excelente de potasio

Los plátanos deben conservarse fuera de la nevera

El sencillo truco con papel de aluminio para conservar mejor los plátanos

De sabor dulce, textura agradable y fácil de pelar, el plátano es una de las frutas más populares. Nutricionalmente, es fuente de fibra, potasio, vitamina B6 e inulina. En su composición destaca su riqueza en hidratos de carbono (20 %) donde 100 gramos de esta fruta solo proporcionan 85 calorías. En el plátano inmaduro el hidrato de carbono mayoritario es el almidón, pero a medida que madura, este almidón se va convirtiendo en azúcares sencillos como sacarosa, glucosa y fructosa. Por ello, el plátano es una fruta suave y bastante digerible siempre que esté maduro. El almidón hace al plátano verde difícil de digerir, resultando indigesto y pudiendo originar flatulencias y dispepsias.

Uno de los principales inconvenientes del plátano es que madura con demasiada rapidez. La clave para evitarlo está en saber cómo conservarlo correctamente.

Los plátanos pertenecen al grupo de las frutas climatéricas, lo que significa que continúan madurando una vez recolectados. Durante este proceso, liberan un gas natural llamado etileno, que actúa como hormona vegetal, acelerando la maduración no solo del plátano, sino también de otras frutas cercanas.

Los plátanos producen este gas especialmente a través del tallo y cubrir esta zona con papel de aluminio o film transparente crea una pequeña barrera que limita la difusión del gas hacia el resto del racimo, ralentizando el proceso. Con ello, la fruta puede mantenerse fresca entre tres y cinco días más, según la temperatura y el punto de maduración inicial.

¿Dentro o fuera de la nevera?

A la hora de elegir si guardarlos dentro o fuera de la nevera, los expertos aseguran que la mejor opción es mantenerlos a temperatura ambiente, en un lugar fresco, seco y sin exposición directa al sol o a zonas de la encimera cercanas a puntos que emiten calor como freidoras de aire, vitro, horno o tostadoras.

Si la cocina no está bien ventilada, se puede recurrir al frigorífico como medida excepcional, pero con precauciones. Los expertos aconsejan colocar los plátanos en una bolsa de papel y ubícalos en la parte menos fría del electrodoméstico para evitar cambios bruscos de temperatura.

Es fundamental no almacenarlos junto a otras frutas o verduras, para evitar la contaminación cruzada por etileno, especialmente si esas frutas también son climatéricas (como manzanas, peras o aguacates).

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