Al caer la noche, la actividad metabólica disminuye mientras aumentan los niveles de melatonina
Alimentación
El vaso de leche antes de dormir y su impacto en el descanso, según los expertos
La digestión genera un gasto energético que eleva la temperatura corporal y estimula la liberación de insulina
La calidad del sueño no depende únicamente del confort de la habitación o del nivel de ruido ambiental, sino también del momento y el tipo de alimentos que se consumen en la cena. El consumo tardío de comidas copiosas puede traducirse en despertares nocturnos y sensación de fatiga matutina. Por el contrario, seleccionar ingredientes adecuados en los horarios oportunos facilita la conciliación del sueño y la reparación celular durante la noche.
La nutricionista Andrea Calderón, docente en la Universidad Europea de Madrid y miembro de la junta directiva de la SEDCA, señala que la evidencia científica respalda la importancia de ingerir alimentos en sintonía con los ciclos circadianos del organismo. Durante el día, el metabolismo se mantiene activo para procesar nutrientes y generar energía. Al caer la noche, la actividad metabólica disminuye mientras aumentan los niveles de melatonina.
Por este motivo, se aconseja dejar un intervalo de al menos dos horas entre la cena y el momento de acostarse. La digestión genera un gasto energético que eleva la temperatura corporal y estimula la liberación de insulina, un proceso que interfiere de forma directa con la secreción natural de melatonina y resta profundidad al descanso.
Nutrientes para conciliar el sueño
Existen nutrientes específicos que favorecen la relajación muscular y la síntesis de hormonas reguladoras del sueño:
- Triptófano: Aminoácido esencial que actúa como precursor de la serotonina y la melatonina, clave para la sensación de bienestar y la regulación de los ciclos de descanso.
- Magnesio: Mineral fundamental para la relajación del sistema nervioso y la función muscular nocturna.
En este contexto, la leche destaca por ser una fuente natural de triptófano. Además del beneficio nutricional, consumirla tibia aporta un componente psicológico asociado a la calma y la rutina, lo que predispone al cuerpo para lograr un descanso reparador de forma natural.