El cepillo de dientes tiene que estar adecuadamente ventilado o acumulará microbios
Higiene
Cómo debes guardar el cepillo de dientes para protegerlo contra las bacterias
Es importante vigilar la forma en la que se almacena y transporta el cepillo de dientes, puesto que puede tener gran repercusión en nuestra salud dental y bucal
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¿Cuánto debe durar el cepillado de dientes?
El cepillo de dientes es el elemento más esencial de la higiene bucal. La elección correcta del utensilio en función de nuestras encías y nuestro esmalte es clave, al igual que optar por una pasta de dientes correcta, pero también lo es saber guardarlo adecuadamente para aumentar su efectividad y evitar contaminación. Este último paso es olvidado por muchos, especialmente si hay poco espacio de almacenamiento en casa o si se viaja con frecuencia, y puede comprometer la higiene dental.
Además de la conservación apropiada de los filamentos de nuestros cepillos, se debe tener en cuenta que la duración natural de unas cerdas en condiciones idóneas de almacenaje es de tres meses. Una vez vencida esa marca, el usuario deberá cambiar el cepillo o el cabezal que esté utilizando.
Las condiciones propicias para el cuidado de los cepillos parten de no tenerlos expuestos al aire del cuarto de baño continuamente. Es un error tenerlos en contacto con un aire rico en bacterias que emergen desde el váter y de la humedad acumulada por las duchas. Por ello, se debe tratar en la medida de lo posible meterlos en cajones o armarios cerrados y aumentar la ventilación de los cuartos de baño en los que se encuentren.
El enjuagado del cepillo también puede ser útil después de utilizarlo. No ha sido demostrado científicamente que la acumulación de bacteria después del aclarado con agua sea dañina para la salud, pero puede aumentar la calidad del cepillado desinfectarlos con enjuague bucal o en agua oxigenada. A pesar de no haber necesidad de incorporar este consejo en la rutina diaria, semanalmente es una práctica valiosa, ya que la acumulación de bacterias de los restos de comida pueden contaminar al cepillo después de varios lavados.
Otro error muy común que se tiende a cometer es taparlos con un capuchón mientras están mojadas las cerdas. Se deben dejar secar en posición vertical sin cubrir con ninguna tapa en un lugar poco expuesto al aire del cuarto de baño. Una vez está seco y si se limpia adecuadamente la tapa también, se podrá cubrir, pero no será necesario hacerlo. Cuando sí lo será es cuando se meta en un neceser con más productos de viaje o se deje en contacto con superficies que puedan estar contaminadas de microbios.
Consejos adicionales para guardarlos son que no estén en contacto con otros cepillos de dientes, por supuesto que no se compartan entre varias personas, lavarse bien las manos antes de tocar las cerdas o el mango y utilizar estuches transpirables para viajes largos.