El café podría ayudar a mitigar algunos efectos del envejecimiento

Envejecimiento

Las tazas de café que debes beber al día si quieres vivir hasta los 100 años

El consumo habitual de café podría asociarse con un menor riesgo de fragilidad en la vejez

El café es una de las bebidas más consumidas a nivel mundial y, para muchas personas resulta indispensable para comenzar el día. Su contenido en cafeína no solo aporta energía, sino que distintas investigaciones también lo asocian con la quema de calorías o a una reducción del riesgo de alzhéimer. Los estudios vinculan a esta bebida con la protección frente a enfermedades hepáticas además de ayudar a disminuir tanto la probabilidad de muerte prematura como el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

En esta línea, un estudio reciente respalda estos posibles beneficios del café en distintas áreas de la salud. Más allá de ser una bebida cotidiana, el café aparece ahora como un aliado potencial en la calidad de vida durante la tercera edad. Publicado en el European Journal of Nutrition, el trabajo revela que consumir entre cuatro y seis tazas diarias —o incluso más— podría asociarse con un menor riesgo de fragilidad en adultos mayores.

Se trata de la primera investigación, respaldada por el Instituto para la Información Científica del Café (ISIC), que examina de forma directa la relación entre el consumo habitual de café y los factores vinculados a la fragilidad en personas de edad avanzada.

Qué cantidad tomar

Estudios previos ya sugerían que el café podría ayudar a mitigar algunos efectos del envejecimiento, como el deterioro cognitivo o la aparición de enfermedades inflamatorias. La nueva investigación se centra específicamente en los beneficios que el hábito de tomar café podría aportar al mantenimiento de la salud física en la vejez.

Para ello, se siguió durante siete años a 1.161 personas mayores de 55 años, en el marco del Estudio Longitudinal sobre el Envejecimiento de Ámsterdam (LASA). El objetivo fue analizar la relación entre la ingesta de café y la fragilidad, evaluada mediante el fenotipo de fragilidad de Fried, que contempla cinco indicadores: pérdida de peso, debilidad muscular, agotamiento, lentitud al caminar y baja actividad física. Una persona se considera frágil si presenta al menos tres de estos síntomas.

Los resultados muestran que quienes consumen café con regularidad presentan menos probabilidades de desarrollar fragilidad. Estos hallazgos coinciden con la evaluación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que considera segura una ingesta de hasta 400 mg de cafeína al día, equivalentes a unas tres a cinco tazas de café.

La clave, los antioxidantes

Los investigadores apuntan a que los compuestos antioxidantes del café podrían reducir procesos inflamatorios, retrasar la pérdida de masa muscular (sarcopenia) y proteger contra el deterioro físico. Además, el café podría favorecer la sensibilidad a la insulina y mejorar el metabolismo de la glucosa, aspectos fundamentales para la salud de los mayores.

La profesora Margreet R. Olthof, autora principal y profesora, destacó la importancia social de esta bebida y su potencial impacto en el envejecimiento saludable. «Beber café forma parte de la vida diaria de muchas personas, y al envejecer buscan maneras de preservar su salud. Nuestros hallazgos sugieren que el consumo habitual de café podría asociarse con un menor riesgo de fragilidad en la vejez. Sin embargo, también es fundamental explorar otras intervenciones dietéticas que contribuyan a que las personas mayores disfruten de una vida plena», concluye Margreet R. Olthof.