Tomar los antibióticos de forma incorrecta puede aumentar los efectos secundarios
Medicamentos
Qué antibióticos se deben tomar con las comidas y cuáles en ayunas
Tomar un antibiótico puede parecer sencillo, pero hacerlo incorrectamente puede aumentar los efectos secundarios y reducir su efectividad. ¿Es recomendable tomarlo con comida o en ayunas? ¿Los probióticos realmente ayudan a prevenir la diarrea? Expertos han explicado a Infosalus cómo los hábitos pueden marcar la diferencia, desde la forma de tomar cada medicamento hasta qué alimentos consumir o evitar, para minimizar posibles molestias digestivas y proteger la microbiota durante el tratamiento.
El Dr. José María Molero, médico de familia y experto del Grupo de Enfermedades Infecciosas de semFYC, explica cómo reducir las molestias digestivas al iniciar un antibiótico. El doctor afirma que tomar antibióticos con la comida puede ayudar a disminuir náuseas y malestar gástrico, aunque esto varía según el medicamento. Por ejemplo, antibióticos como la azitromicina o la ciprofloxacina deben tomarse en ayunas, ya que la comida puede interferir con su absorción y efectividad.
Antibióticos que se deben tomar con comida:Amoxicilina-ácido clavulánico: Reduce náuseas y malestar.Doxiciclina: Previene irritación esofágica y gástrica.Nitrofurantoína: Mejora absorción y tolerancia.Metronidazol: Minimiza náuseas y vómitos.Cefuroxima: Favorece su absorción.
Antibióticos que se deben tomar con comida
- Amoxicilina-ácido clavulánico: Reduce náuseas y malestar.
- Doxiciclina: Previene irritación esofágica y gástrica.
- Nitrofurantoína: Mejora absorción y tolerancia.
- Metronidazol: Minimiza náuseas y vómitos.
- Cefuroxima: Favorece su absorción.
Antibióticos que deben tomarse en ayunas
- Penicilina V: Los alimentos disminuyen su absorción.
- Azitromicina: Puede reducir la absorción hasta un 50%.
- Ciprofloxacina: Interactúa con calcio, hierro y zinc de los alimentos.
¿Los probióticos son útiles?
Muchos se preguntan si los probióticos pueden ayudar a minimizar efectos adversos digestivos comunes al tomar antibióticos. El Dr. Molero explica que estos pueden reducir el riesgo y la duración de la diarrea asociada a antibióticos. Estudios recientes indican que cepas como Lactobacillus rhamnosus GG y Saccharomyces boulardii pueden disminuir la incidencia de diarrea en un 33 % a 45 %. El beneficio es mayor en personas con factores de riesgo, como adultos mayores o aquellos con inmunosupresión. Sin embargo, no todos los probióticos son igualmente efectivos, y su uso no está indicado para todos, especialmente en personas inmunodeprimidas.
Los probióticos pueden ser más efectivos si se administran al inicio del tratamiento antibiótico o en las primeras 48 horas, preferiblemente en dosis altas.
La dieta durante y después del tratamiento antibiótico es clave para la tolerancia intestinal y la recuperación de la microbiota. Se recomienda una alimentación rica en fibra y, en algunos casos, la inclusión de probióticos específicos.
Alimentos recomendados
- Hidratación: Agua, caldos, sueros orales.
- Alimentos blandos: Arroz, plátano, manzana, tostadas.
- Proteínas magras: pollo, pescado al horno.
- Frutas cocidas: compotas, purés.
Alimentos a evitar
- Bebidas frías y refrescos: Aumentan la motilidad intestinal.
- Alimentos grasos y fritos: Dificultan la digestión.
- Alimentos ricos en fibra insoluble: Crudos, legumbres, frutos secos.
- Alcohol: Interfiere con muchos antibióticos.
Diarrea asociada a antibióticos
Aunque la diarrea puede ser un efecto secundario común, generalmente no es motivo de alarma y suele ser leve y pasajera. Esto se manifiesta como 1 a 4 deposiciones blandas al día, sin fiebre ni dolor significativo. En estas situaciones, basta con monitorizar los síntomas y mantener buenos hábitos de hidratación y alimentación.
Señales que requieren atención médica inmediata
- Más de 6 deposiciones líquidas al día.
- Fiebre superior a 38°C.
- Sangre o moco en las heces.
- Dolor abdominal intenso o que empeora.
- Signos de deshidratación, como mareos o boca seca.
- Diarrea que aparece durante el tratamiento antibiótico o hasta 2 meses después.