Prótesis de cadera
Así son las nuevas prótesis de cadera diseñadas para pacientes jóvenes y deportistas
La artrosis de cadera ya no es exclusiva de la edad avanzada
La artrosis avanzada de cadera ya no es una patología reservada a las personas mayores. Cada vez son más los pacientes jóvenes y físicamente activos que desarrollan un deterioro severo de esta articulación como consecuencia de patologías previas como la displasia de cadera, la necrosis avascular, el choque femoroacetabular o las secuelas de traumatismos.
Este cambio en el perfil de los pacientes ha impulsado también la evolución de las técnicas quirúrgicas. Entre las innovaciones más destacadas se encuentra la nueva generación de prótesis resurfacing o de recubrimiento fabricadas con materiales cerámica-cerámica, una alternativa que busca preservar más tejido óseo y ofrecer una recuperación funcional más cercana a la biomecánica natural de la articulación.
Diferencias entre prótesis
A diferencia de las prótesis convencionales, que sustituyen completamente la cabeza femoral e incorporan un vástago dentro del fémur, las prótesis resurfacing reemplazan únicamente la superficie dañada de la articulación. Este enfoque permite conservar gran parte del hueso original del paciente y mantener una mecánica articular más fisiológica.
«La principal diferencia es que conserva mucho más hueso y reproduce una biomecánica muy similar a la cadera natural. Muchos pacientes nos dicen que sienten la articulación más suya», explica la Dra. Inmaculada Gómez Arrayás, jefa del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Ruber Internacional.
Uno de los avances más relevantes de esta nueva generación de implantes ha sido la sustitución de los antiguos modelos metal-metal, cuya utilización suscitó preocupación por la posible liberación de partículas metálicas al organismo. Según la especialista, el uso de materiales cerámicos ha permitido ampliar las indicaciones de esta técnica.
«Gracias a ello, esta técnica amplía considerablemente sus indicaciones y puede utilizarse también en mujeres jóvenes y pacientes con tamaños de cadera más pequeños», señala la doctora.
Ventajas de estas prótesis
Entre las ventajas potenciales de estas prótesis destacan una elevada durabilidad, un menor riesgo de luxación, una recuperación funcional más rápida y la posibilidad de retomar actividades deportivas de alta exigencia física, incluyendo correr, jugar al tenis o al pádel, así como practicar esquí.
La Dra. Gómez Arrayás considera que este avance puede resultar especialmente beneficioso para pacientes jóvenes con artrosis avanzada secundaria a patologías como la displasia de cadera, la necrosis avascular, el choque femoroacetabular o las secuelas traumáticas.
No obstante, los especialistas advierten de que se trata de una intervención técnicamente compleja que exige una elevada experiencia quirúrgica. La correcta selección de los candidatos y la precisión en la colocación del implante son factores determinantes para obtener buenos resultados a largo plazo.
«Es una técnica que requiere una curva de aprendizaje muy avanzada y una selección muy precisa de los pacientes. La experiencia quirúrgica es fundamental para lograr buenos resultados y minimizar complicaciones», destaca la Dra. Gómez Arrayás.
En este contexto, la Unidad de Cadera del Hospital Ruber Internacional incorpora al Dr. Rafael Llopis Miró, especialista con más de 600 prótesis resurfacing implantadas desde 2005 y experiencia tanto en los antiguos modelos metal-metal como en los actuales implantes de cerámica-cerámica.
Los primeros estudios internacionales disponibles sobre esta nueva generación de prótesis apuntan a tasas de supervivencia cercanas al 98 % a cinco años. Sin embargo, los expertos recuerdan que se trata todavía de una tecnología relativamente reciente y cuya implantación se concentra principalmente en centros altamente especializados.