Los ventrículos izquierdo y derecho difieren en su capacidad para resistir los efectos de un paro cardíaco
La ciencia lo confirma: si sufres un infarto, es mejor que afecte al ventrículo derecho
Ambos ventrículos difieren en su capacidad para resistir los efectos de un paro cardíaco
En España se producen unas 17.000 muertes súbitas cardíacas al año, la mayoría relacionadas con arritmias malignas como la fibrilación ventricular. La mayor parte de estos episodios ocurre fuera del entorno hospitalario, donde la supervivencia es inferior al 10 %. La rápida interrupción del bombeo sanguíneo eficaz provoca una isquemia global que, si no se revierte en pocos minutos, resulta mortal.
Un estudio español liderado por investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) aporta nuevos datos sobre la fibrilación ventricular (FV), considerada la arritmia cardíaca más peligrosa y una de las principales causas de muerte súbita cardíaca.
La investigación, publicada en la revista Cardiovascular Research, concluye que las señales eléctricas registradas durante un paro cardíaco provocado por fibrilación ventricular contienen información clave sobre el grado de daño sufrido por el corazón y otros órganos vitales, incluido el cerebro.
La mayor resistencia del ventrículo derecho se traduce en una mejor conservación de su actividad eléctrica natural
El estudio, dirigido por el Dr. David Filgueiras Rama, líder del grupo de Desarrollo Avanzado en Mecanismos y Terapia de Arritmias del CNIC, demuestra además que el ventrículo derecho presenta una mayor capacidad que el izquierdo para resistir la falta de flujo sanguíneo y oxígeno durante un paro cardíaco.
«Esta diferencia genera gradientes de activación eléctrica en el corazón que reflejan la evolución de la lesión subyacente. Además, la señal del electrocardiograma (ECG) de superficie durante un paro cardíaco asociado a arritmia ventricular puede utilizarse para predecir la probabilidad de recuperación neurológica tras el ingreso hospitalario», explica el Dr. Filgueiras Rama.
Los investigadores observaron que estas diferencias eran especialmente marcadas entre el epicardio —la superficie externa del corazón— y el endocardio —la superficie interna—, aunque también detectaron variaciones entre las capas epicárdicas de ambos ventrículos.
Según el trabajo, la mayor resistencia del ventrículo derecho se traduce en una mejor conservación de su actividad eléctrica natural, asociada a una preservación metabólica superior y a una mayor tolerancia a la isquemia. Estos resultados fueron confirmados mediante simulaciones computacionales desarrolladas en colaboración con la Universidad Politécnica de Valencia.
«Los resultados clínicos respaldan el valor pronóstico del ECG de superficie en el paro cardíaco causado por fibrilación ventricular, demostrando que puede identificar a aquellos pacientes que tienen más probabilidades de recuperarse sin secuelas neurológicas graves», afirma el Dr. Filgueiras Rama.
Por su parte, el Dr. Jorge García Quintanilla, investigador principal del grupo CNIC y miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV), señala que «los hallazgos proporcionan información valiosa que podría orientar el desarrollo de terapias destinadas a proteger el ventrículo izquierdo y mejorar su resistencia a la isquemia durante un paro cardíaco».
Enfoques multidisciplinares
El Dr. Andrés Redondo Rodríguez, primer autor del estudio y también miembro del CIBERCV, destaca además la importancia de aplicar enfoques multidisciplinares para avanzar en el tratamiento de arritmias complejas como la fibrilación ventricular, un campo en el que el progreso terapéutico ha sido limitado en las últimas décadas.
La investigación se desarrolló en colaboración con varias instituciones, entre ellas el Hospital Clínico San Carlos, la Fundación Jiménez Díaz, la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Interhospitalaria para la Investigación Cardiovascular.