Cerebro

CerebroGetty Images

Un médico explica cómo preservar emociones, memoria o habla durante una cirugía cerebral despierta

La técnica permite preservar emociones, memoria e identidad durante la extirpación de un tumor

Marcel, de 32 años, permanece despierto en el quirófano del Hospital Ruber Internacional mientras observa una serie de rostros en una tableta e identifica las emociones que expresan. «Inseguro», «avergonzado», responde. Sus respuestas no forman parte de un test psicológico, sino de una cirugía cerebral de alta precisión en la que los médicos extirpan un tumor localizado en el precúneo derecho, una de las regiones más complejas del cerebro.

La información que aporta el paciente durante la intervención permite al neurocirujano, el Dr. Jesús Martín-Fernández, localizar en tiempo real las redes cerebrales responsables de funciones como la cognición social, la memoria autobiográfica, el reconocimiento de emociones o el procesamiento autorreferencial, con el objetivo de preservarlas durante la resección del tumor.

Cirugía cerebro

El Dr. Jesús Martín-Fernández durante una cirugía

Más allá del lenguaje

La intervención aplica un modelo de mapeo cognitivo multimodal en tres pasos desarrollado por el propio especialista, que convierte la cirugía cerebral despierta en un procedimiento dinámico adaptado continuamente a la respuesta funcional del cerebro.

A diferencia de las técnicas tradicionales, centradas en preservar el lenguaje o el movimiento, este enfoque busca mantener funciones cognitivas superiores que resultan esenciales para la autonomía y la calidad de vida del paciente.

Durante la operación, Marcel realizó distintas tareas mientras el equipo estimulaba áreas concretas del cerebro mediante corriente eléctrica de baja intensidad. Además de mover una extremidad, contar o completar pruebas neuropsicológicas, participó en un test de reconocimiento emocional diseñado específicamente para el quirófano. Cuando la estimulación alteraba esa capacidad o provocaba respuestas emocionales transitorias, como episodios de llanto, los cirujanos identificaban que se encontraban ante una red cerebral crítica y modificaban la estrategia quirúrgica para evitar dañarla.

Lo que el paciente nos cuenta y cómo reacciona a las pruebas es la guía para saber hasta dónde podemos llegar»Dr. Jesús Martín-Fernández

El Dr. Jesús Martín-Fernández explica: «Nuestro objetivo ya no es únicamente que el paciente pueda hablar o mover una mano después de la cirugía. Queremos preservar aquello que le permite seguir reconociendo a las personas, comprender las emociones de los demás, mantener sus relaciones y conservar su proyecto de vida».

Técnica en tres fases

El modelo desarrollado por el especialista parte de la idea de que el cerebro funciona como una red dinámica y no como un conjunto de áreas independientes. La técnica se desarrolla en tres fases:

  1. Identificación de los puntos críticos de las redes cerebrales mediante estimulación eléctrica directa.
  2. Evaluación continua de diferentes funciones cognitivas durante la resección mediante tareas adaptadas a cada paciente.
  3. Identificación de los connectome-stop points, los límites funcionales profundos que indican el momento en el que debe detenerse la extirpación del tumor para evitar la desconexión de circuitos esenciales.

«El cerebro va cambiando funcionalmente mientras operamos. No basta con hacer un mapa al principio de la intervención; necesitamos actualizarlo continuamente. Nuestro modelo convierte el mapeo en un proceso dinámico que evoluciona al mismo tiempo que evoluciona el cerebro», afirma Martín-Fernández.

Cirugía adaptada a cada paciente

Cada intervención se planifica de forma individualizada en función de la localización del tumor y de las capacidades que resultan prioritarias para cada persona. Así, las pruebas realizadas durante la cirugía pueden centrarse en el lenguaje, la memoria, la atención, las funciones ejecutivas o el reconocimiento de emociones.

Este abordaje permite maximizar la extirpación del tumor sin comprometer aquellas funciones cerebrales que determinan la autonomía, las relaciones personales y el proyecto de vida del paciente.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas