El sol no cura el acné

La exposición solar, el calor y el exceso de sebo pueden terminar agravando el acnéGetty Images

Por qué el sol no cura los granos y cómo evitar el temido «efecto rebote» al terminar el verano

La exposición solar, el calor y el exceso de sebo pueden terminar agravando el acné

Uno de los mitos más extendidos sobre el acné es el de que tomar el sol y bañarse en el mar ayuda a «secar» los granos y, en consecuencia, a curarlos. La realidad, según los expertos, es bastante más compleja.

Durante las vacaciones, muchas personas sí perciben una mejoría de la piel. El bronceado puede disimular las rojeces y la exposición solar tiene cierto efecto antiinflamatorio temporal. Pero esa apariencia de piel más uniforme no significa que el acné haya desaparecido. En muchos casos, se trata únicamente de una mejoría pasajera.

El problema suele hacerse más evidente al terminar el verano. Es entonces cuando algunas personas experimentan un empeoramiento de los brotes, conocido popularmente como «efecto rebote». La combinación de radiación solar, calor, sudor, aumento de la producción de sebo, determinados fotoprotectores y cambios en la rutina de cuidado puede alterar el equilibrio de una piel con tendencia acneica y favorecer la aparición de nuevas lesiones.

A esto se suma otro problema: la inflamación y la exposición solar pueden favorecer que las marcas que dejan los granos se pigmenten y permanezcan durante más tiempo.

Por eso, durante los meses de calor el objetivo no debería ser «secar» el acné, sino mantener la piel equilibrada y adaptar los cuidados a las nuevas condiciones. Limpieza, fotoprotección e hidratación continúan siendo los tres pilares fundamentales.

Fran Escudero, experto en dermocosmética y cofundador de Skin Perfection by Bluevert, explica qué hay de cierto en algunos de los mitos más habituales y cómo cuidar una piel con tendencia acneica durante el verano.

Qué hace el sol en los granos

Hay una parte de verdad en que el sol seca los granos, pero con importantes matices. La exposición solar puede producir un efecto antiinflamatorio temporal y el bronceado hace que las rojeces y las imperfecciones sean menos visibles. La sensación de mejoría, por tanto, puede ser real, pero no significa que el acné se haya curado.

Además, la radiación solar puede favorecer un engrosamiento de la capa córnea de la piel. A medio plazo, esto puede contribuir a la obstrucción de los poros y facilitar la aparición de nuevas lesiones.

Sudor y agua del mar

Ni el sudor ni el agua de mar son tratamientos contra el acné. Durante el verano, la piel está sometida a una combinación de factores que puede resultar poco favorable: calor, sudor, sebo, restos de fotoprotector y, en algunos casos, una limpieza insuficiente.

Este ambiente puede favorecer la obstrucción del folículo y la proliferación de Cutibacterium acnes, una bacteria que participa en el desarrollo del acné.

Por eso, aunque después de un día de playa la piel pueda parecer más seca o con menos inflamación, no debe interpretarse como una señal de que el agua del mar está tratando las lesiones.

Qué hacemos con el fotoprotector

Prescindir del protector solar es uno de los errores que conviene evitar, especialmente cuando existen lesiones inflamatorias o marcas de acné.

La radiación solar puede favorecer que las marcas residuales se pigmenten y se vuelvan más persistentes. La solución no pasa por eliminar la fotoprotección, sino por escoger un producto adecuado para las características de cada piel.

Los fotoprotectores destinados a pieles grasas o con tendencia acneica deberían ser, preferentemente, oil-free, no comedogénicos y de textura ligera, con acabados como toque seco, fluido o crema-gel, según las necesidades de cada persona.

También conviene evitar en el rostro los protectores corporales excesivamente densos u oclusivos cuando no están formulados para esa zona y ese tipo de piel.

Limpieza: suave, pero eficaz

La piel debería limpiarse por la mañana y por la noche con un producto capaz de eliminar el exceso de sebo, el sudor, los restos de fotoprotector y otras impurezas sin deteriorar la barrera cutánea.

En las pieles grasas o con tendencia acneica pueden incorporarse activos con acción seborreguladora. Si se ha sudado mucho o se han pasado varias horas en la playa o la piscina, es aconsejable limpiar la piel cuando sea posible, especialmente antes de aplicar productos de tratamiento o al finalizar la exposición.

Eso sí, limpiar más no significa limpiar mejor. Una higiene excesivamente agresiva puede terminar irritando la piel y alterar su función barrera.

No sobretratar la piel

El verano también puede ser una oportunidad para reorganizar la rutina. El sol, el calor y una mayor frecuencia de limpieza pueden hacer que la piel esté más sensibilizada, por lo que conviene ajustar la intensidad de los tratamientos en función de la tolerancia.

Entre los activos que pueden utilizarse se encuentra el ácido azelaico, por su acción antiinflamatoria y despigmentante, y la niacinamida, que puede contribuir a regular el sebo y mantener una adecuada función barrera.

También puede incorporarse durante el día un sérum despigmentante para ayudar a prevenir y tratar las marcas postinflamatorias. Por la noche, quienes ya estén habituados a utilizar retinoides pueden mantenerlos, adaptando la frecuencia a la tolerancia de la piel. Las exfoliaciones suaves también pueden formar parte de la rutina, siempre evitando sobrecargar o irritar el rostro.

Hidratar, incluso si la piel es grasa

Uno de los errores más frecuentes en las pieles grasas consiste en pensar que la hidratación es innecesaria. Nada más lejos de la realidad.

Mantener una buena hidratación ayuda a preservar la función barrera y a evitar que la piel se sensibilice como consecuencia de una rutina demasiado agresiva. Una piel deshidratada puede alterar su equilibrio y generar una mayor sensación de grasa.

La solución no es eliminar la hidratación, sino escoger productos con texturas ligeras, no comedogénicas y formuladas para pieles grasas o con tendencia acneica.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas