El farmacéutico Vicente Calduch revela los 5 errores que más castigan la piel en verano

El farmacéutico Vicente Calduch revela los 5 errores que más castigan la piel en veranoGetty Images

Un farmacéutico desvela los cinco errores que más castigan la piel en verano

Los especialistas advierten de que la deshidratación, el estrés oxidativo y la falta de protección solar deterioran la calidad cutánea durante los meses estivales

Con la llegada del verano aumentan las actividades al aire libre, los viajes y la exposición solar. Aunque esta época suele asociarse a una piel más luminosa y bronceada, los expertos recuerdan que también es uno de los periodos del año en los que la piel sufre un mayor deterioro.

Deshidratación, pérdida de luminosidad, manchas, sensibilidad cutánea o envejecimiento prematuro son algunas de las consecuencias más frecuentes que aparecen tras las vacaciones. Sin embargo, gran parte de estos problemas pueden prevenirse mediante una rutina adecuada de cuidado de la piel.

«La mayoría de los daños que vemos en septiembre no se producen por un único día de exposición solar. Son el resultado de pequeñas agresiones acumuladas durante semanas: radiación ultravioleta, deshidratación, estrés oxidativo, falta de protección o alteraciones de la barrera cutánea», explica Vicente Calduch, farmacéutico y CEO de Calduch Especialidades.

El experto identifica cinco errores frecuentes que comprometen la salud de la piel durante el verano.

1. Limitar el protector solar

Aunque la recomendación es ampliamente conocida, sigue siendo uno de los fallos más habituales. Muchas personas utilizan fotoprotección únicamente durante los días de playa o piscina, olvidando que la radiación ultravioleta también actúa durante paseos, comidas en terrazas, actividades deportivas o desplazamientos cotidianos.

«La exposición solar acumulativa es uno de los principales factores responsables del fotoenvejecimiento, la aparición de manchas y la degradación del colágeno. La protección solar debe formar parte de la rutina diaria durante todo el verano», señala Vicente Calduch.

Además, el especialista recuerda la necesidad de reaplicar el protector solar cada dos horas cuando existe exposición directa y complementar su uso con sombreros, gafas de sol y otras medidas físicas de protección.

2. No reforzar la defensa antioxidante

La radiación solar, las altas temperaturas, la contaminación y otros factores ambientales incrementan la producción de radicales libres, moléculas responsables del denominado estrés oxidativo y relacionadas con el envejecimiento celular.

«La vitamina C continúa siendo uno de los activos más completos para proteger la piel frente al estrés oxidativo. Su acción ayuda a preservar la luminosidad, mejorar la uniformidad del tono y favorecer la síntesis de colágeno», explica Calduch.

El farmacéutico destaca especialmente las formulaciones de vitamina C estabilizada, capaces de mantener su eficacia durante más tiempo y ofrecer una mejor tolerancia incluso en pieles sensibles.

3. Piel grasa es distinto que hidratada

La deshidratación es uno de los problemas cutáneos más frecuentes, aunque también uno de los más infravalorados durante el verano. El calor, la sudoración, el aire acondicionado, los viajes y los cambios ambientales favorecen una pérdida constante de agua.

«La hidratación no depende únicamente de la cantidad de agua que bebemos. También es necesario mantener una barrera cutánea fuerte que evite la pérdida de agua transepidérmica», explica el farmacéutico.

Para reforzar esta función barrera, recomienda incorporar ingredientes como escualano, vitamina F, ácidos grasos esenciales o aceites vegetales ricos en lípidos fisiológicos.

4. Las manchas no aparecen de golpe

Uno de los mitos más extendidos es creer que las manchas cutáneas surgen de manera repentina. Sin embargo, la alteración de la pigmentación comienza mucho antes de hacerse visible.

«La radiación solar estimula progresivamente la producción de melanina. Cuando esta respuesta se mantiene durante semanas, pueden aparecer alteraciones pigmentarias que se manifiestan meses después», explica Calduch.

Por ello, además de la protección solar, el especialista recomienda utilizar antioxidantes y activos despigmentantes suaves para ayudar a mantener el equilibrio cutáneo durante toda la temporada estival.

5. Cambiar constantemente de rutina

Cada verano proliferan en redes sociales nuevas tendencias cosméticas, tratamientos virales y rutinas complejas. Sin embargo, los expertos aconsejan priorizar la constancia frente a los cambios continuos.

«La piel agradece la constancia mucho más que los cambios continuos. El verano no suele ser el mejor momento para introducir activos agresivos, realizar exfoliaciones intensivas o modificar completamente una rutina que ya funciona», afirma.

El objetivo, concluye el especialista, debe centrarse en proteger, hidratar y mantener la estabilidad cutánea para que la piel pueda adaptarse mejor a las agresiones propias de esta época del año.

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