Aspirina

La aspirina es un antiinflamatorios no esteroideosGetty/ Ulrich Knaupe

¿Puede la aspirina reducir el riesgo de demencia? Todo dependerá de la genética

La aspirina, cuyo principio activo es el ácido acetilsalicílico, pertenece al grupo de los antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Es un medicamento muy conocido por sus diferentes efectos en el organismo: ayuda a aliviar el dolor, reducir la fiebre y disminuir la inflamación.

Además, la aspirina tiene otro uso importante cuando se administra en dosis bajas: puede ayudar a prevenir la formación de coágulos sanguíneos. Por eso, su finalidad puede variar dependiendo de la cantidad utilizada.

Sin embargo, las aplicaciones de la aspirina no se limitan únicamente a estos procesos descritos. Un nuevo análisis de la Universidad de Monash apunta a que la aspirina a dosis bajas podría reducir de forma importante el riesgo de demencia en un grupo concreto de personas mayores: aquellas con un determinado perfil genético relacionado con el recuento de plaquetas.

El estudio, publicado en Alzheimer's & Dementia: The Journal of the Alzheimer's Association, ha analizado los datos genéticos de más de 13.500 participantes del histórico ensayo Aspree (Aspirina para la reducción de eventos en personas mayores). El objetivo era comprobar si las características genéticas de cada persona podían influir en el efecto de la aspirina sobre el riesgo de desarrollar demencia.

El resultado más llamativo apareció entre quienes presentaban una puntuación genética especialmente elevada relacionada con el recuento de plaquetas. Los investigadores dividieron a los participantes en función de esta característica y observaron diferencias relevantes entre quienes tomaban aspirina y quienes recibían placebo.

Entre las personas situadas en el 20 por ciento superior de esa puntuación genética, el 1 por ciento de quienes tomaban aspirina desarrolló demencia, frente al 3,3 por ciento de quienes recibieron placebo. Los autores calculan que esto supone una reducción aproximada del 70 por ciento del riesgo relativo de demencia asociada al uso de aspirina en este grupo.

Riesgo de hemorragias graves

Pero el posible beneficio tiene un coste que los investigadores consideran especialmente importante: un mayor riesgo de hemorragias graves. Estas se produjeron en el 4,4 por ciento de quienes tomaron aspirina, frente al 2,1 por ciento de quienes recibieron placebo.

El autor principal del estudio, el Dr. Peter Fransquet, investigador de la Escuela de Salud Pública y Medicina Preventiva de Monash, considera que los resultados podrían abrir una nueva vía hacia una prevención de la demencia más personalizada.

«En ensayos anteriores se descubrió que la aspirina no prevenía la demencia cuando se consideraba a todos los pacientes en conjunto», afirma el Dr. Fransquet quien añade: «Nuestros hallazgos sugieren que puede haber más en esta historia. En personas con este perfil genético en particular, observamos una cantidad sustancialmente menor de casos de demencia entre quienes tomaban aspirina».

El doctor afirma que «esto plantea la posibilidad de que la genética pueda algún día ayudarnos a identificar quiénes podrían beneficiarse de un tratamiento preventivo, en lugar de adoptar un enfoque único para todos».

Plaquetas y demencia

La investigación también aporta una nueva perspectiva sobre el papel de las plaquetas. Aunque ya existían evidencias que relacionaban la activación y la agregación plaquetaria con la demencia, la influencia del recuento total de plaquetas de una persona no estaba tan clara.

«Lo que resulta particularmente interesante es que la señal no estaba relacionada con los factores de riesgo genéticos ya conocidos para la enfermedad de Alzheimer y la demencia», afirmó el Dr. Fransquet.

Si se confirma, el hecho de que la aspirina sea barata y esté ampliamente disponible podría convertir la prevención personalizada de la demencia en una posibilidad realDr. Peter FransquetInvestigador de la Escuela de Salud Pública y Medicina Preventiva de Monash

No obstante, el autor principal del estudio advierte: «Las personas no deberían empezar a tomar aspirina para prevenir la demencia basándose en este estudio sin consultar con su médico, especialmente dado el mayor riesgo de hemorragias graves»

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