El momento en que los riñones procesan la sal puede ser tan importante como la cantidad de sal que consumimosGetty/ Alexlmx

Cómo procesan los riñones la sal y por qué aumenta el riesgo de infartos e ictus

El momento en que los riñones procesan la sal puede ser tan importante como la cantidad de sal que se consume

La presión arterial de la mayoría de las personas disminuye entre un 10 y un 20 % durante el sueño, lo que permite que el corazón y los vasos sanguíneos se recuperen. Sin embargo, este descenso nocturno no se produce en todas las personas.

Quienes presentan un patrón de presión arterial no descendente durante la noche tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, enfermedades renales y muerte prematura.

Ahora, investigadores de la Universidad de Waterloo han identificado un posible mecanismo que podría explicar por qué esta bajada de la presión arterial no siempre se produce.

El papel de los ritmos diarios

Un nuevo estudio, publicado en PLOS ONE, sugiere que incluso una pequeña diferencia en el momento en que los riñones procesan la sal puede hacer que la presión arterial permanezca elevada durante la noche. Los resultados aportan una nueva perspectiva sobre una alteración que lleva décadas desconcertando a los investigadores.

Un pequeño desfase en los riñones podría explicar por qué la presión arterial no baja durante la noche

«Muchos sistemas que controlan la presión arterial siguen sus propios ritmos de 24 horas, incluidos los riñones, los vasos sanguíneos, el sistema nervioso y las hormonas», afirma la Dra. Anita Layton, profesora de Matemáticas Aplicadas en Waterloo y titular de la Cátedra de Investigación Canadá 150 en Biología Matemática y Medicina quien añade: «Lo que descubrimos es que la sincronización del ritmo diario de estos sistemas puede ser tan importante como el ritmo en sí mismo».

En conjunto, los relojes internos de estos sistemas contribuyen a regular la presión arterial a lo largo del día y durante la noche. Sin embargo, hasta ahora se sabía poco sobre cómo las diferencias en la sincronización de estos sistemas podían afectar a la salud cardiovascular.

Modelo informático del organismo

Para estudiar esta cuestión, Layton y su equipo utilizaron un sofisticado modelo informático del cuerpo humano y realizaron una serie de experimentos virtuales para analizar cómo los cambios en los ritmos biológicos podían influir en la presión arterial durante el sueño.

El modelo permitió modificar cada uno de los sistemas de manera individual, algo que resulta difícil de hacer en estudios de laboratorio o clínicos.

Los investigadores observaron que debilitar el ritmo circadiano del riñón tenía un efecto mínimo sobre la presión arterial nocturna. Sin embargo, retrasar ese ritmo unas pocas horas era suficiente para transformar un patrón saludable de presión arterial en otro potencialmente perjudicial, caracterizado por la ausencia del descenso nocturno.

El efecto aumenta con el consumo de sal

El efecto fue más pronunciado en las personas con un mayor consumo de sal y en aquellas más sensibles a la sal, dos factores que ya están relacionados con la hipertensión arterial.

«Este es un estudio de modelización, por lo que aún no recomienda a las personas modificar sus hábitos de consumo de sal o la toma de medicamentos para la presión arterial», afirmó Layton. «Pero identifica un mecanismo que ahora puede someterse a pruebas experimentales y clínicas y que, en última instancia, podría ayudarnos a comprender y tratar mejor la hipertensión nocturna y la ausencia de descenso nocturno de la presión arterial».

Los autores subrayan así que los resultados todavía deben comprobarse mediante estudios experimentales y clínicos. El trabajo plantea un posible mecanismo para explicar la falta de descenso nocturno, pero no establece por sí mismo que modificar el consumo de sal o los tratamientos para la presión arterial vaya a corregir este patrón.