Células CAR-T
Una mujer lleva 18 años sin cáncer gracias a tratarse con las terapias CAR-T
Aunque los resultados fueron prometedores, también fueron dispares: de los 11 niños tratados, tres lograron la desaparición completa del cáncer, aunque en uno de ellos la enfermedad regresó
Una mujer ha logrado permanecer libre de cáncer durante 19 años tras recibir una terapia con células CAR-T cuando tenía solo cuatro años, marcando la remisión más prolongada registrada con este tratamiento, según un artículo publicado en Nature Medicine.
En 2006, siendo aún una niña, acudió al Hospital Infantil de Texas (EE.UU.) para someterse a una terapia experimental contra un cáncer de células nerviosas, ya que los tratamientos convencionales no habían logrado frenar la enfermedad, que se había extendido a sus huesos y presentaba un pronóstico desfavorable.
Hoy, casi dos décadas después, está completamente libre de cáncer y es madre de dos hijos. Desde entonces, la terapia CAR-T ha demostrado resultados impresionantes en algunos tipos de cáncer de sangre, como la leucemia, lo que ha llevado a la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) a aprobar hasta siete de estas terapias desde 2017.
Si bien algunos de los primeros pacientes tratados con células CAR-T han estado libres de cáncer durante más de diez años, los investigadores han intentado replicar estos éxitos en tumores sólidos, como el neuroblastoma, un tipo de cáncer que afecta principalmente a niños pequeños. Por ello, los últimos resultados son especialmente alentadores, según la oncóloga pediátrica e investigadora de la Universidad de Stanford, Sneha Ramakrishna, quien no participó en el estudio.
«Esto me da mucha esperanza. Vamos a desbloquear las células CAR-T para tratar tumores sólidos», afirmó Ramakrishna, explicando que estas células inmunes han sido diseñadas para producir una proteína, el receptor de antígeno quimérico (CAR), que se adhiere a las células cancerosas y las destruye.
Cuando el ensayo clínico del neuroblastoma comenzó en 2004, la terapia con células CAR-T aún se consideraba una idea arriesgada, según Helen Heslop, investigadora del Baylor College of Medicine y miembro del equipo que lideró el estudio. Aunque los primeros resultados fueron prometedores, también fueron dispares: de los 11 niños tratados, tres lograron la desaparición completa del cáncer, aunque en uno de ellos la enfermedad regresó. La paciente que ha permanecido libre de cáncer es la protagonista de esta historia.
Otros ocho niños en el ensayo no tenían tumores visibles al recibir la terapia, pero cinco de ellos experimentaron recaídas. Sin embargo, en su última evaluación, cinco seguían sin signos de la enfermedad entre diez y 15 años después del tratamiento.
Si bien no está claro si las células CAR-T fueron la causa directa de la curación o si la enfermedad ya estaba bajo control antes de la terapia, los datos sugieren que su aplicación en niños con niveles bajos de cáncer podría ser una estrategia prometedora.
Desde entonces, los investigadores han mejorado las formulaciones de células CAR-T contra el neuroblastoma y ajustado los protocolos para obtener resultados más consistentes. «Hay razones para el optimismo, pero aún queda mucho por hacer», concluye Duane Mitchell, especialista en inmunoterapia del cáncer en la Universidad de Florida.