Una joven denuncia que los vetos de Ryanair a su equipaje le impidieron despedirse de su abuelo enfermo
Una joven denuncia que los vetos de Ryanair a su equipaje le impidieron despedirse de su abuelo enfermo
Pagó 285 € por el billete y habría pagado 60 € por el equipaje, pero la apartaron de la cola y le negaron el embarque: «Perdí el vuelo, el dinero y la última oportunidad de decirle adiós»
El pasado 6 de junio, Carmen Díaz Guadamuro, una joven española residente en Bruselas, compró a toda prisa un billete con Ryanair para regresar al día siguiente a Asturias desde Bruselas. Su único propósito era despedirse de su abuelo, ingresado y sedado en un hospital, con escasas esperanzas de vida.
Sin equipaje facturado, pagó 285 € solo por el trayecto de ida. Sin margen de espera, llegó a la puerta de embarque, donde una empleada de la aerolínea alegó que su mochila de cabina «no cumplía las medidas». Aunque la chica intentó insertar la mochila verticalmente, se le exigió que lo hiciera horizontalmente, lo que supuestamente la desacreditaba como equipaje de mano.
Le iban a cobrar 60 € extra inmediatamente para poder subir al avión. Aun así, y pese a tener la tarjeta de pago preparada, le informaron de que «la puerta estaba cerrada»: había sido retirada del vuelo y no se le permitía embarcar, aunque hubiese abonado la tarifa.
Carmen denuncia que, además, en el documento oficial del vuelo se tergiversó la versión de los hechos y que nadie en el aeropuerto ofreció alternativas para acomodarla en otro vuelo. «Perdí el vuelo, el dinero y, lo peor, la oportunidad de despedirme de mi abuelo. Para siempre», denuncia la joven visiblemente afectada.
Además, critica que Ryanair no mantiene mostrador en ese aeropuerto y que, al tratarse de una low-cost, se limita a escatimar en atención y soluciones ante situaciones de emergencia humana.
Carmen también advierte públicamente sobre una propuesta en debate en la Unión Europea que permitiría a cada aerolínea establecer sus propias políticas de equipaje. «Eso significa más confusión, más cobros sorpresa y más casos como el mío», alertó, reclamando una explicación, «una disculpa y una compensación».
En las redes, su relato se viralizó rápidamente: hashtags como #Ryanair y #RyanairEspaña se hicieron tendencia, generando un alud de testimonios similares. Aunque Ryanair, según distintos medios, ha sido multada en noviembre de 2024 con 179 millones de euros por prácticas abusivas en cargos por equipaje, los usuarios siguen denunciando nuevas experiencias traumáticas.
La respuesta de Ryanair
Ryanair ha contactado con este periódico para expresar que la pasajera «reservó una tarifa básica para este vuelo de Bruselas Charleroi a Asturias (6 de junio), lo que le permitía llevar una bolsa personal (40 cm x 20 cm x 25 cm) a bordo sin coste adicional».
Según la aerolínea, dado que la bolsa de esta pasajera superaba las dimensiones permitidas, «se le pidió correctamente que pagara la tarifa estándar por equipaje de mano (60 €) para llevarla a bordo, pero se negó a hacerlo». Continúan diciendo que el agente de la puerta de embarque le informó a esta pasajera que la puerta se estaba cerrando, pero a pesar de ello, «ella siguió negándose a pagar la tarifa por equipaje de mano para llevar su bolsa a bordo y perdió el vuelo».
Ryanair subraya que la afectada solo accedió a pagar la tarifa de equipaje después de que la puerta ya estuviera cerrada y ya no pudiera embarcar. Cuando se cierra el embarque, se firma un informe legal del manifiesto y se envía al capitán, por lo que no se puede volver a abrir el embarque, tal y como relatan.