Fundado en 1910

Mujer con un vaperPexels

Expertos cuestionan a la OMS por desinformar sobre el vapeo y sabotear estrategias de reducción del daño

Según los expertos, muchas de las investigaciones se realizan bajo condiciones extremas en animales, sin correlación directa con el uso real en humanos

En una conferencia moderada por el analista de políticas públicas Clive Bates, un grupo internacional de expertos en salud y reducción de daños criticó duramente las recientes declaraciones y políticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) respecto al vapeo y la nicotina. Los ponentes, Summer Hanna, Thomas Nahde, Riccardo Polosa y Roberto Sussman, señalaron que esta organización ha adoptado «un discurso alarmista» que contradice la evidencia científica y las posturas de otras instituciones de salud pública de prestigio.

Uno de los principales cuestionamientos se centró en la forma en que la OMS vincula los productos de vapeo con enfermedades graves como el cáncer o EVALI (lesión pulmonar asociada al vapeo), basándose en estudios «irrelevantes o mal diseñados».

Según los expertos, muchas de estas investigaciones se realizan bajo condiciones extremas en animales, sin correlación directa con el uso real en humanos. Además, denuncian que la organización confunde «peligro» con «riesgo», omitiendo el papel fundamental de la dosis y la vía de exposición. Asimismo, Clive Bates afirmó que «no hay evidencia a muy largo plazo», pero sí la hay para afirmar con certeza que los cigarrillos electrónicos son «mucho menos dañinos que los tradicionales».

Críticas a la tecnocracia y la narrativa prohibicionista

Los expertos criticaron el enfoque «bélico» de la OMS, que trata el tabaquismo como si se tratara de una enfermedad contagiosa en vez de un comportamiento de consumo. En ese marco, denunciaron la «rigidez ideológica de la organización» y su resistencia a incorporar estrategias de reducción del daño que están mostrando resultados positivos en países donde se han aplicado.

Thomas Nahde alertó sobre el caso de Australia, donde la prohibición del vapeo ha alimentado un floreciente mercado negro, generando consecuencias sanitarias y sociales. Por su parte, Roberto Sussman advirtió que en México, pese a la prohibición, los productos de vapeo son fácilmente accesibles gracias al comercio ilegal, principalmente controlado por el crimen organizado. «Llegas a México y ves vapers por todos lados. Esto demuestra que la política actual ha fracasado», dijo Sussman.

El caso EVALI y la confusión con la nicotina

El brote de EVALI en Estados Unidos, atribuido erróneamente al vapeo de nicotina, también fue motivo de análisis. Los panelistas recordaron que la causa fue el uso de acetato de vitamina E en cartuchos de THC del mercado ilegal, y señalaron que la OMS sigue utilizando un lenguaje ambiguo que perpetúa la confusión.

Respecto a la nicotina, los expertos pidieron un análisis más matizado. Subrayaron que la adicción depende del modo de consumo, la genética y otros factores individuales. También hicieron una distinción entre «dependencia» y «adicción con daño», criticando a la OMS por usar frases como «altamente adictiva» sin ofrecer contexto científico. «Todavía hay quienes creen que la nicotina causa cáncer, lo cual es científicamente insostenible», advirtió Riccardo Polosa.

Necesidad de un cambio de enfoque

El panel concluyó que la OMS mantiene una postura desactualizada que prioriza la abstinencia absoluta y desprecia herramientas de reducción del daño como el vapeo, el tabaco calentado o las bolsas de nicotina. Este enfoque, sostienen, está frenando avances en salud pública y promoviendo el miedo en lugar del conocimiento.

«La gente va a seguir usando estos productos, legal o ilegalmente. Lo importante es que tengan acceso a opciones seguras. La OMS debe mirar ahí si quiere recuperar el control», sentenció Clive Bates.

Los expertos hicieron un llamado urgente a reevaluar las políticas actuales, abrir el diálogo y adoptar una perspectiva centrada en la evidencia científica y las necesidades reales de los consumidores.