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Campaña de Igualdad Porno. Por no hablar

Igualdad utiliza una campaña sobre porno para culpar a las comunidades de no educar sobre sexo

Según datos aportados por la titular de la cartera de Igualdad, el primer contacto con la pornografía se produce entre los 8 y los 10 años

El Ministerio de Igualdad que rige la socialista Ana Redondo ha presentado este lunes una campaña publicitaria denominada Porno. Por no hablar para visibilizar de los efectos de la pornografía en menores, la cual ha utilizado par cargar contra las comunidades autónomas, la mayoría lideradas por el PP, por la falta de educación afectivo-sexual.

«Necesitamos poner límites a esa deformación, sobre todo, además, cuando no hay una formación afectivo-sexual suficiente en muchas comunidades autónomas y en muchos centros, precisamente porque también la extrema derecha y el negacionismo hace que esta educación afectivo-sexual se entienda y se ha querido explicar como ideológica», ha asegurado Redondo.

Así lo ha puesto de manifiesto la ministra de Igualdad, Ana Redondo, en la presentación de la campaña, en la sede del Ministerio, donde ha explicado que la iniciativa busca abrir el debate social sobre el impacto de la pornografía en la educación afectivo-sexual de los jóvenes españoles.

En uno de los anuncios, una chica expresa su incomodidad ante prácticas sexuales que su pareja considera normales. «El consumo de porno normaliza comportamientos violentos y de dominación masculina», explica el spot.

Fotograma de la campaña Porno. Por no hablar

En el otro anuncio, presentado por Igualdad, un chico muestra frustración y complejos al compararse con los cuerpos idealizados del porno. «Es que yo no duro tanto ni de locos. Doy pena», asegura el joven que lo protagoniza. El spot finaliza con la advertencia: «El consumo de porno puede provocar frustración y complejos».

Según datos aportados por la titular de la cartera de Igualdad, el primer contacto con la pornografía se produce entre los 8 y los 10 años, y en un 60 % de los casos de forma involuntaria, al llegar estos contenidos a los dispositivos de los menores sin que los busquen activamente. Además, ha dicho que el 72 % de los chicos y el 52 % de las chicas reconocen consumir pornografía habitualmente.