Dispositivo Revoice, desarrollado bajo la dirección de la Universidad de Cambridge
Así funciona Revoice, el collar inteligente que recupera el habla tras haber sufrido un ictus
Los hallazgos abren la puerta a futuras aplicaciones del dispositivo en el tratamiento y la asistencia de personas afectadas no solo por un ictus, sino también por enfermedades neurodegenerativas como el párkinson o los trastornos de las neuronas motoras
Un equipo internacional de investigadores ha creado un novedoso dispositivo portátil, cómodo y lavable que facilita una comunicación más natural a personas que han perdido la capacidad de hablar con claridad a causa de un ictus.
Este sistema, denominado 'Revoice', ha sido desarrollado bajo la dirección de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, y utiliza sensores de alta sensibilidad junto con inteligencia artificial para interpretar señales vocales y emocionales, sin necesidad de recurrir a implantes cerebrales invasivos.
Diseñado como un collar flexible, Revoice es capaz de registrar tanto el pulso como las leves vibraciones musculares en la garganta del usuario. A partir de estas señales, el sistema reconstruye en tiempo real las palabras y frases que desea expresar el paciente. A diferencia de otras tecnologías asistenciales que exigen una introducción lenta letra por letra o el uso de dispositivos externos como el seguimiento ocular, este sistema permite mantener conversaciones fluidas con una latencia mínima.
Durante las pruebas preliminares, el equipo investigador llevó a cabo un estudio con cinco pacientes afectados por disartria, un trastorno neuromotor del habla que debilita los músculos faciales, bucales y laríngeos, y que impide articular palabras con nitidez. Esta condición afecta aproximadamente al 50 % de quienes han sufrido un derrame cerebral. En paralelo, también se incluyó a diez personas sanas como grupo de control. En estas pruebas, el dispositivo logró una tasa de error del 4,2 % al interpretar palabras, y un 2,9 % en la reconstrucción de frases completas.
Dispositivo Revoice, desarrollado bajo la dirección de la Universidad de Cambridge
«Cuando las personas tienen disartria después de un derrame cerebral, puede ser extremadamente frustrante para ellas, porque saben exactamente lo que quieren decir, pero físicamente luchan por decirlo, porque las señales entre su cerebro y su garganta han sido alteradas por el derrame cerebral», explicó Luigi Occhipinti, ingeniero de la Universidad de Cambridge y responsable principal del estudio.
Habitualmente, los pacientes con este tipo de afección trabajan durante meses, e incluso años, con logopedas para intentar recuperar el habla. Según Occhipinti, aunque muchos logran una mejora significativa, no necesitan implantes cerebrales, pero sí demandan herramientas que les permitan comunicarse de forma más cómoda e intuitiva.
Revoice integra sensores capaces de captar las sutiles vibraciones laríngeas y extraer información emocional a partir del ritmo cardíaco, considerado un marcador fisiológico útil. Gracias a la incorporación de un modelo de lenguaje de gran tamaño (LLM, por sus siglas en inglés), el sistema puede transformar un número limitado de palabras en frases completas, añadiendo matices emocionales.
Por ejemplo, cuando un paciente articuló las palabras «vamos al hospital», el sistema, al detectar un aumento del pulso y considerando la hora tardía, reconstruyó la frase como: «aunque se está haciendo un poco tarde, todavía me siento incómodo. ¿Podemos ir al hospital ahora?». Esta capacidad de interpretación contextual representa uno de los avances más destacados del dispositivo.
Los hallazgos, publicados en la revista científica Nature Communications, abren la puerta a futuras aplicaciones del dispositivo en el tratamiento y la asistencia de personas afectadas no solo por un ictus, sino también por enfermedades neurodegenerativas como el párkinson o los trastornos de las neuronas motoras.
Los participantes del ensayo manifestaron un alto grado de satisfacción con la experiencia, lo que refuerza la posibilidad de que este avance tenga un impacto significativo en la rehabilitación del habla.
Mirando al futuro, los investigadores planean desarrollar versiones de Revoice que incluyan soporte para múltiples idiomas, una mayor capacidad para detectar estados emocionales diversos y un funcionamiento completamente autónomo para facilitar su uso cotidiano. Asimismo, se prevé la realización de un ensayo clínico con pacientes de habla inglesa afectados por disartria, con vistas a una posible comercialización del dispositivo a lo largo de este año.