Dos personas mayores caminan en Madrid
Los mayores señalan la discriminación institucional como la principal forma de edadismo
En concreto, un 62 % de las personas mayores considera que las políticas públicas, como las relativas a vivienda, seguridad social o atención sanitaria, no responden adecuadamente a sus necesidades reales
Las personas mayores en España perciben que la discriminación por motivos de edad es una «realidad persistente» en su vida cotidiana y señalan la discriminación institucional como la forma de edadismo más destacada, especialmente en ámbitos como las políticas sanitarias y los servicios sociales.
En concreto, un 62 % de las personas mayores considera que las políticas públicas, como las relativas a vivienda, seguridad social o atención sanitaria, no responden adecuadamente a sus necesidades reales, sobre todo en lo relativo a la atención personalizada, la accesibilidad y la consideración de la diversidad funcional y social existente dentro del grupo de edad avanzada.
Es una de las principales conclusiones del informe El edadismo en España. Análisis de impacto según la Escala del Edadismo de la Organización Mundial de la Salud, realizado por la Fundación HelpAge International España junto a la OMS y la Universidad de Edimburgo para medir estereotipos, prejuicios y discriminación por razón de edad.
En su presentación este martes la directora general del Imserso, María Teresa Sancho, ha relacionado la «lacra social» del edadismo con una «supuesta guerra generacional falsa que machaca al grupo de personas mayores y, de manera directa, a las pensiones», lo que, a su juicio, está generando un «rechazo importante» hacia este grupo de población, que «tiene un contenido ideológico fuerte».
«España se ha convertido en el primer país de Europa en validar la Escala del Edadismo de la OMS, que ya se había validado en Moldavia, Libia, Líbano y Colombia», ha indicado la responsable de Incidencia y Formación de HelpAge, Belén Martínez.
Por su parte, la presidenta de la fundación, Isabel Martínez Lozano, ha explicado que este informe con resultados «más cualitativos que cuantitativos» es un primer «diagnóstico global» que ha servido a la OMS para validar la metodología del trabajo y compararlo con otros países. «Tenemos muchos datos y vamos a sacar estudios más pormenorizados», ha avanzado.
La Escala de la OMS, que consta de 15 ítems que las personas responden recordando experiencias del último año, captura las tres dimensiones del edadismo (estereotipos, prejuicios y discriminación) y evalúa sus tres manifestaciones: autoinfligida (interiorizado por la propia persona), interpersonal (en relaciones cara a cara) e institucional (a través de políticas, normas o servicios).
El informe, realizado por el Observatorio del Edadismo de la fundación a través de 203 encuestas presenciales a personas de entre 60 y 93 años, pone de manifiesto que esta discriminación por edad existe y afecta en España y atraviesa clases sociales y contextos diversos, lo que demuestra que «no se trata de casos aislados».